{"id":30939,"date":"2026-10-05T14:29:52","date_gmt":"2026-10-05T17:29:52","guid":{"rendered":"https:\/\/diariocolon.com.ar\/?p=30939"},"modified":"2026-10-05T14:39:21","modified_gmt":"2026-10-05T17:39:21","slug":"brasil-despues-de-lula-el-bolsonarismo-descubre-que-vivir-sin-bolsonaro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diariocolon.com.ar\/?p=30939","title":{"rendered":"Brasil despu\u00e9s de Lula"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El bolsonarismo descubre que puede vivir sin Bolsonaro<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><strong>Por Santiago Cofone para Diario Col\u00f3n Digital de San Juan<\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera vuelta brasile\u00f1a dej\u00f3 una paradoja que puede modificar el mapa pol\u00edtico de Am\u00e9rica Latina<sup><\/sup>. Lula todav\u00eda puede ganar el balotaje del 25 de octubre<sup><\/sup>. Pero el verdadero acontecimiento pol\u00edtico del domingo fue otro: el bolsonarismo acaba de demostrar que puede sobrevivir a Jair Bolsonaro<sup><\/sup>. Y, m\u00e1s inquietante todav\u00eda para el PT, que puede crecer sin \u00e9l<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera lectura de una elecci\u00f3n suele ser aritm\u00e9tica<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fl\u00e1vio Bolsonaro obtuvo 47,03% de los votos v\u00e1lidos<sup><\/sup>. Luiz In\u00e1cio Lula da Silva, 45,16%<sup><\/sup>. Ninguno alcanz\u00f3 la mayor\u00eda necesaria y Brasil deber\u00e1 regresar a las urnas el 25 de octubre<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Menos de dos puntos separan a los candidatos<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la pol\u00edtica comienza precisamente donde termina la aritm\u00e9tica<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">  Porque lo ocurrido en Brasil no consiste solamente en que un candidato haya obtenido dos puntos m\u00e1s que otro. Lo verdaderamente significativo es que Lula, presidente en ejercicio, l\u00edder hist\u00f3rico del Partido de los Trabajadores y figura dominante de la pol\u00edtica brasile\u00f1a durante casi un cuarto de siglo, lleg\u00f3 a una elecci\u00f3n que esperaba encabezar y termin\u00f3 corriendo desde atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fl\u00e1vio Bolsonaro, en cambio, consigui\u00f3 algo que hasta hace pocos meses no parec\u00eda evidente: transformar la herencia pol\u00edtica de su padre en una fuerza electoral propia<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las encuestas tampoco anticiparon correctamente la magnitud del fen\u00f3meno<sup><\/sup>. Distintas mediciones hab\u00edan colocado a Lula por delante<sup><\/sup>. El resultado invirti\u00f3 el orden<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es solamente un problema metodol\u00f3gico<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es un dato pol\u00edtico<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque vuelve a aparecer una dificultad que ya se hab\u00eda insinuado en 2022: una parte del electorado conservador brasile\u00f1o parece expresarse con mayor intensidad en las urnas que en los estudios de opini\u00f3n<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sorpresa, por eso, no consiste \u00fanicamente en que Bolsonaro haya ganado la primera vuelta<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Consiste en preguntarse d\u00f3nde estaba ese voto que las encuestas no terminaron de ver<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La aritm\u00e9tica del balotaje<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Claudio Fantini formul\u00f3, inmediatamente despu\u00e9s de conocerse el resultado, una hip\u00f3tesis que probablemente constituya uno de los interrogantes centrales de las pr\u00f3ximas tres semanas: buena parte de los votos correspondientes a las candidaturas que quedaron eliminadas pertenece a distintas expresiones de la derecha y la centroderecha<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si esos porcentajes se trasladaran mec\u00e1nicamente a Fl\u00e1vio Bolsonaro, el balotaje estar\u00eda pr\u00e1cticamente resuelto<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero los votos no pertenecen a los candidatos<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pertenecen a los votantes<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y \u00e9sa es una diferencia decisiva<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una parte de quienes eligieron alternativas conservadoras probablemente se desplace hacia Bolsonaro<sup><\/sup>. Otra puede abstenerse<sup><\/sup>. Otra puede votar en blanco o anular su voto<sup><\/sup>. Incluso existe un segmento que podr\u00eda escoger a Lula como instrumento de rechazo al apellido Bolsonaro<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso ser\u00eda intelectualmente pobre sumar porcentajes y anunciar un ganador<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, aun introduciendo esa precauci\u00f3n, la geometr\u00eda electoral inicial parece favorecer a Fl\u00e1vio<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lula necesita convencer a ciudadanos que no lo eligieron en primera vuelta y que se encuentran mayoritariamente a su derecha<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bolsonaro necesita reunir a electores que, aunque hayan elegido otros candidatos, comparten con \u00e9l una parte importante de su diagn\u00f3stico sobre Brasil<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es una diferencia menor<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lula debe conquistar<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fl\u00e1vio, en buena medida, debe reunir<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9sa es probablemente la primera ventaja estructural con la que el candidato del PL llega al balotaje<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero existe otra mucho m\u00e1s profunda<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El Bolsonarismo sin Jair<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os se discuti\u00f3 si exist\u00eda realmente un bolsonarismo o si aquello que denomin\u00e1bamos de ese modo era simplemente la formidable capacidad de movilizaci\u00f3n personal de Jair Mesias Bolsonaro<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La elecci\u00f3n del domingo ofrece una primera respuesta<sup><\/sup>. Existe<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jair Bolsonaro no fue candidato<sup><\/sup>. Est\u00e1 condenado y fuera de la competencia electoral<sup><\/sup>. Sin embargo, el movimiento pol\u00edtico que construy\u00f3 no desapareci\u00f3 con su exclusi\u00f3n<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su hijo obtuvo incluso un desempe\u00f1o en primera vuelta superior al conseguido por el propio Jair frente a Lula cuatro a\u00f1os atr\u00e1s<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese dato merece ser observado con atenci\u00f3n<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los movimientos pol\u00edticos alcanzan una dimensi\u00f3n diferente cuando consiguen sobrevivir a sus fundadores<sup><\/sup>. Mientras dependen exclusivamente de ellos, son liderazgos personales<sup><\/sup>. Cuando comienzan a transferirse, se transforman en identidades pol\u00edticas<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso es precisamente lo que puede estar ocurriendo en Brasil<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fl\u00e1vio recibi\u00f3 el apellido, la estructura territorial, los s\u00edmbolos, los adversarios y buena parte de la base electoral construida por su padre<sup><\/sup>. Pero hizo algo adicional<sup><\/sup>. Modific\u00f3 el envase<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jair Bolsonaro necesitaba convertir permanentemente la pol\u00edtica en confrontaci\u00f3n<sup><\/sup>. Fl\u00e1vio conserv\u00f3 buena parte del n\u00facleo ideol\u00f3gico del bolsonarismo, pero procur\u00f3 disminuir algunos de sus componentes m\u00e1s abrasivos<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Intent\u00f3 transmitir previsibilidad econ\u00f3mica<sup><\/sup>. Se present\u00f3 ante los mercados como una versi\u00f3n m\u00e1s moderada de su padre<sup><\/sup>. Habl\u00f3 de disciplina fiscal, privatizaciones, reducci\u00f3n del gasto y disminuci\u00f3n de impuestos<sup><\/sup>. No abandon\u00f3 el bolsonarismo<sup><\/sup>. Intent\u00f3 hacerlo m\u00e1s digerible<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El padre necesitaba incendiar el escenario para ocupar su centro<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hijo parece haber comprendido que pod\u00eda heredar el incendio sin necesidad de encender un f\u00f3sforo todos los d\u00edas<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La operaci\u00f3n pol\u00edtica es evidente: conservar la identidad emocional construida por Jair Bolsonaro y reducir simult\u00e1neamente el rechazo que provocaba su personalidad<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otras palabras, quedarse con los beneficios electorales del padre procurando no pagar todos sus costos<sup><\/sup>. Y la primera vuelta indica que la estrategia funcion\u00f3<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>714 Municipios<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un n\u00famero que permite comprender mejor la magnitud del fen\u00f3meno<sup><\/sup>. 714<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son los municipios que hab\u00edan votado mayoritariamente a Lula en la primera vuelta de 2022 y que ahora eligieron a Fl\u00e1vio Bolsonaro<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El movimiento inverso pr\u00e1cticamente no existi\u00f3: Lula no consigui\u00f3 arrebatarle a Bolsonaro ninguno de los municipios que cuatro a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00edan dado mayor\u00eda a Jair<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Minas Gerais aporta 178 de esos vuelcos<sup><\/sup>. Rio Grande do Sul, 134<sup><\/sup>. Tambi\u00e9n hubo retrocesos petistas en \u00e1reas de la Amazonia Legal y un fortalecimiento del voto conservador en territorios donde el bolsonarismo ya era dominante<sup><\/sup>. El dato cambia la interpretaci\u00f3n<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque una cosa es conservar una coalici\u00f3n electoral<sup><\/sup>. Otra es expandirla<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fl\u00e1vio no se limit\u00f3 a administrar la herencia pol\u00edtica de su padre<sup><\/sup>. Avanz\u00f3 sobre territorios que cuatro a\u00f1os antes hab\u00edan pertenecido electoralmente a Lula<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el eje de la BR-163, por ejemplo, donde el bolsonarismo ya era extraordinariamente fuerte, Fl\u00e1vio incluso super\u00f3 los porcentajes obtenidos por Jair en 2022<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto sugiere que la elecci\u00f3n no fue simplemente una reedici\u00f3n del enfrentamiento anterior con protagonistas parcialmente distintos<sup><\/sup>. Hubo movimiento<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ese movimiento tuvo una direcci\u00f3n predominante<sup><\/sup>. De Lula hacia Bolsonaro<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9sa quiz\u00e1 sea una de las noticias m\u00e1s preocupantes para el PT<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque una derrota puede atribuirse a una mala campa\u00f1a, a una coyuntura econ\u00f3mica o a un candidato adversario excepcionalmente competitivo<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero cuando comienzan a desplazarse territorios electorales completos, el problema adquiere otra naturaleza<sup><\/sup>. Empieza a parecerse a un cambio de clima pol\u00edtico<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lula puede ganar y, sin embargo, haber perdido<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9ste quiz\u00e1 sea el aspecto m\u00e1s parad\u00f3jico de la elecci\u00f3n<sup><\/sup>. Lula todav\u00eda puede ganar<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00eda absurdo declarar terminado el proceso cuando faltan tres semanas para el balotaje y menos de dos puntos separaron a los candidatos<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El PT conserva una organizaci\u00f3n formidable<sup><\/sup>. Lula mantiene capacidad de movilizaci\u00f3n<sup><\/sup>. El recuerdo del gobierno de Jair Bolsonaro contin\u00faa generando rechazo en una parte considerable de la sociedad<sup><\/sup>. Y el temor al regreso del apellido Bolsonaro al Palacio del Planalto puede concentrar nuevamente votos progresistas, moderados e incluso conservadores institucionalistas<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero aun si Lula consiguiera ganar el 25 de octubre, la elecci\u00f3n ya parece estar diciendo algo acerca del lulismo<sup><\/sup>. Su problema no es solamente electoral<sup><\/sup>. Es hist\u00f3rico<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lula tiene 80 a\u00f1os y contin\u00faa siendo, casi un cuarto de siglo despu\u00e9s de su primera llegada a la presidencia, la figura indispensable de la izquierda brasile\u00f1a<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquello que durante d\u00e9cadas constituy\u00f3 la principal fortaleza del PT comienza a parecerse tambi\u00e9n a su mayor debilidad<sup><\/sup>. No hay sucesi\u00f3n<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El partido produjo ministros, gobernadores, legisladores, dirigentes nacionales y hasta una presidenta de la Rep\u00fablica<sup><\/sup>. Pero no produjo otro Lula<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y cuando una organizaci\u00f3n necesita regresar una y otra vez a su fundador para conservar competitividad, la longevidad del l\u00edder termina revelando la fragilidad de la estructura<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La paradoja brasile\u00f1a resulta extraordinaria<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La derecha acaba de demostrar que puede transferir el liderazgo de un Bolsonaro a otro<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La izquierda contin\u00faa dependiendo del mismo hombre que la llev\u00f3 por primera vez al poder en 2002<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los movimientos parece estar resolviendo su sucesi\u00f3n<sup><\/sup>. El otro contin\u00faa posterg\u00e1ndola<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso la pregunta que comienza a instalarse en Brasil no es solamente qui\u00e9n gobernar\u00e1 desde enero, es qui\u00e9n gobernar\u00e1 pol\u00edticamente el espacio que alg\u00fan d\u00eda deje Lula<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El pa\u00eds que se movi\u00f3 a la derecha<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe otro dato que impide reducir el resultado a una competencia personal<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desplazamiento tambi\u00e9n apareci\u00f3 en el Congreso<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Partido Liberal obtuvo 121 diputados y qued\u00f3 convertido en la bancada m\u00e1s numerosa de la C\u00e1mara<sup><\/sup>. La federaci\u00f3n integrada por PT, PCdoB y PV qued\u00f3 con 82<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El PL tambi\u00e9n avanz\u00f3 fuertemente en el Senado: pasar\u00e1 de 15 a 28 senadores en 2027<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fen\u00f3meno, por lo tanto, excede a Fl\u00e1vio Bolsonaro<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La derecha no solamente consigui\u00f3 un candidato presidencial competitivo<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Construy\u00f3 poder institucional, y eso modifica completamente la lectura del balotaje<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque aun si Lula consiguiera revertir la elecci\u00f3n presidencial, podr\u00eda comenzar un cuarto mandato enfrent\u00e1ndose a un sistema pol\u00edtico desplazado hacia la derecha<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser presidente no significa necesariamente controlar el poder<sup><\/sup>. Brasil conoce especialmente bien esa diferencia<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su presidencialismo obliga a construir complejas coaliciones parlamentarias<sup><\/sup>. Un Ejecutivo sin mayor\u00eda debe negociar permanentemente presupuesto, legislaci\u00f3n, cargos y recursos con un Congreso fragmentado y extraordinariamente poderoso<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una victoria de Lula, por lo tanto, no restaurar\u00eda autom\u00e1ticamente el Brasil pol\u00edtico anterior<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podr\u00eda producirse algo mucho m\u00e1s parad\u00f3jico<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lula podr\u00eda ganar la presidencia de un pa\u00eds que pol\u00edticamente se desplaz\u00f3 en direcci\u00f3n contraria a \u00e9l<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00eda una victoria electoral acompa\u00f1ada por una derrota cultural<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y quiz\u00e1 all\u00ed se encuentre la dimensi\u00f3n m\u00e1s profunda de lo ocurrido el domingo<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La econom\u00eda que crece y el elector que no lo siente<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe adem\u00e1s otra explicaci\u00f3n para comprender el resultado, y probablemente sea la que m\u00e1s deber\u00eda interesar en la Argentina<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Brasil no lleg\u00f3 a esta elecci\u00f3n atravesando un colapso macroecon\u00f3mico<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desempleo se encuentra en niveles hist\u00f3ricamente bajos<sup><\/sup>. La inflaci\u00f3n se moder\u00f3<sup><\/sup>. Existen indicadores de actividad que permiten al gobierno defender su gesti\u00f3n<sup><\/sup>. Sin embargo, una elecci\u00f3n no se vota dentro de una planilla<sup><\/sup>. Se vota desde una casa<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y entre la macroeconom\u00eda que observa un ministro y la econom\u00eda que experimenta una familia puede existir una distancia enorme<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El costo de vida continu\u00f3 siendo una preocupaci\u00f3n central<sup><\/sup>. Los alimentos golpearon especialmente la percepci\u00f3n de los hogares<sup><\/sup>. El endeudamiento familiar permaneci\u00f3 elevado<sup><\/sup>. Seguridad, corrupci\u00f3n y una sensaci\u00f3n general de desgaste completaron el cuadro<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9ste es probablemente uno de los problemas m\u00e1s complejos que enfrentan actualmente los gobiernos democr\u00e1ticos<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La recuperaci\u00f3n estad\u00edstica ya no garantiza recuperaci\u00f3n pol\u00edtica<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puede bajar la inflaci\u00f3n y permanecer la memoria de los precios<sup><\/sup>. Puede crecer el empleo y persistir la sensaci\u00f3n de precariedad<sup><\/sup>. Puede mejorar el salario real y continuar la percepci\u00f3n de que aquello que antes era accesible dej\u00f3 de serlo<sup><\/sup>. Puede ordenarse una variable macroecon\u00f3mica sin que se reconstruya la expectativa de progreso<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ciudadano no compara necesariamente el dato actual con el dato del a\u00f1o anterior<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo compara con aquello que cree que deber\u00eda poder comprar, ahorrar o proyectar<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y cuando esa expectativa no coincide con el discurso oficial aparece una fractura peligrosa<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gobierno comienza a hablar de una econom\u00eda que el ciudadano no reconoce como propia<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El mercado vot\u00f3 el lunes<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La reacci\u00f3n financiera posterior a la elecci\u00f3n agreg\u00f3 otra fotograf\u00eda<sup><\/sup>. El real lleg\u00f3 a apreciarse m\u00e1s de 4% frente al d\u00f3lar<sup><\/sup>. Los futuros del Ibovespa registraron fuertes subas y tambi\u00e9n mejoraron distintos activos brasile\u00f1os<sup><\/sup>. Los mercados no votan, pero interpretan, y la interpretaci\u00f3n inicial fue inequ\u00edvoca<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una parte significativa del mundo financiero considera que una eventual presidencia de Fl\u00e1vio Bolsonaro podr\u00eda implicar mayor disciplina fiscal, privatizaciones y una orientaci\u00f3n econ\u00f3mica m\u00e1s favorable a la inversi\u00f3n privada<sup><\/sup>. Nada garantiza que esas expectativas vayan a cumplirse<sup><\/sup>. Pero pol\u00edticamente importa que existan<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fl\u00e1vio est\u00e1 intentando construir una versi\u00f3n econ\u00f3micamente previsible del movimiento fundado por su padre<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si consigue consolidar esa percepci\u00f3n, puede agregar a la base bolsonarista tradicional otro actor decisivo: sectores empresarios y financieros que quiz\u00e1 no compartan completamente la cultura pol\u00edtica del movimiento, pero s\u00ed prefieran su programa econ\u00f3mico<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra vez aparece la misma operaci\u00f3n<sup><\/sup>. Conservar el voto identitario de Jair y agregarle aquello que Jair ten\u00eda dificultades para captar<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La elecci\u00f3n que las encuestas no vieron<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay adem\u00e1s otro derrotado silencioso<sup><\/sup>. Las encuestas<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No porque hayan cometido necesariamente un error extraordinario desde el punto de vista estad\u00edstico, sino porque volvieron a equivocarse en una direcci\u00f3n pol\u00edticamente significativa<sup><\/sup>. Lula aparec\u00eda primero<sup><\/sup>. Bolsonaro termin\u00f3 primero<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo semejante hab\u00eda ocurrido en 2022, cuando Jair Bolsonaro rindi\u00f3 considerablemente mejor de lo que suger\u00edan varias mediciones previas<sup><\/sup>. El problema merece algo m\u00e1s que una discusi\u00f3n t\u00e9cnica<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si determinados electorados antisistema o conservadores son captados sistem\u00e1ticamente por debajo de su desempe\u00f1o real, entonces existe una parte del comportamiento pol\u00edtico contempor\u00e1neo que las herramientas tradicionales est\u00e1n interpretando con dificultad<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puede haber votantes menos dispuestos a responder encuestas<sup><\/sup>. Puede existir voto tard\u00edo<sup><\/sup>. Puede haber diferencias de movilizaci\u00f3n<sup><\/sup>. Puede haber problemas para representar determinados segmentos sociales<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero cuando el error se repite en la misma direcci\u00f3n deja de ser pol\u00edticamente irrelevante<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El factor Milei<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para la Argentina, la elecci\u00f3n brasile\u00f1a posee una importancia excepcional<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Brasil no es simplemente otro pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina, es la mayor econom\u00eda sudamericana, el principal socio comercial argentino y el actor inevitable alrededor del cual se organiza buena parte del equilibrio pol\u00edtico regional<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La relaci\u00f3n entre Javier Milei y Lula nunca fue naturalmente c\u00f3moda<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Representan tradiciones ideol\u00f3gicas antag\u00f3nicas, poseen concepciones distintas acerca del Estado y de la integraci\u00f3n regional y se encuentran insertos en universos pol\u00edticos diferentes<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tensi\u00f3n lleg\u00f3 incluso al terreno diplom\u00e1tico durante 2026<sup><\/sup>. Una victoria de Fl\u00e1vio Bolsonaro modificar\u00eda esa geometr\u00eda de manera radical<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Milei encontrar\u00eda en Brasilia un gobierno ideol\u00f3gicamente mucho m\u00e1s pr\u00f3ximo<sup><\/sup>. La relaci\u00f3n entre las dos mayores econom\u00edas del Mercosur dejar\u00eda de estar atravesada por la anomal\u00eda de dos presidentes que necesitan comerciar mientras pol\u00edticamente desconf\u00edan uno del otro<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero existe una dimensi\u00f3n todav\u00eda mayor<sup><\/sup>. Milei intenta desde hace tiempo proyectarse m\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica argentina como parte de una corriente internacional de derecha<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su relaci\u00f3n con Donald Trump y su acercamiento al universo bolsonarista forman parte de esa construcci\u00f3n<sup><\/sup>. Un triunfo de Fl\u00e1vio le permitir\u00eda incorporar Brasil a ese mapa<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Argentina y Brasil quedar\u00edan gobernados simult\u00e1neamente por expresiones de una nueva derecha regional, en un continente donde otros procesos pol\u00edticos tambi\u00e9n vienen erosionando la antigua hegemon\u00eda de la izquierda latinoamericana<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cambio ser\u00eda geopol\u00edtico<sup><\/sup>. Pero tambi\u00e9n narrativo<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque Milei podr\u00eda presentar una victoria de Bolsonaro como evidencia de que el giro argentino iniciado en 2023 no fue una anomal\u00eda nacional sino el anticipo de una transformaci\u00f3n regional<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Brasil ser\u00eda la pieza que convierte una tendencia en un sistema<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>2027: El espejo argentino<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero aqu\u00ed comienza probablemente la parte m\u00e1s interesante del an\u00e1lisis<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque la elecci\u00f3n que entusiasma ideol\u00f3gicamente a Milei contiene simult\u00e1neamente una advertencia para Milei<sup><\/sup>. Lula lleg\u00f3 a las urnas exhibiendo indicadores macroecon\u00f3micos que un gobierno puede razonablemente considerar positivos<sup><\/sup>. No alcanzaron para garantizar una mayor\u00eda electoral<sup><\/sup>. \u00bfPor qu\u00e9?<sup><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque el ciudadano no vota \u00fanicamente la macroeconom\u00eda<sup><\/sup>. Vota su traducci\u00f3n<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y esa diferencia puede convertirse en uno de los problemas centrales de la elecci\u00f3n argentina de 2027<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gobierno de Milei construy\u00f3 buena parte de su legitimidad alrededor de una promesa: estabilizar una econom\u00eda que parec\u00eda haber perdido toda referencia<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ca\u00edda de la inflaci\u00f3n y el ordenamiento macroecon\u00f3mico constituyen el coraz\u00f3n pol\u00edtico de esa narrativa<sup><\/sup>. Pero hacia 2027 la pregunta probablemente ser\u00e1 diferente<sup><\/sup>. Ya no alcanzar\u00e1 con demostrar que la inflaci\u00f3n baj\u00f3<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Habr\u00e1 que demostrar qu\u00e9 produjo esa baja<sup><\/sup>. La discusi\u00f3n pasar\u00e1 del orden a la prosperidad<sup><\/sup>. Del equilibrio fiscal al ingreso<sup><\/sup>. De la estabilizaci\u00f3n a la movilidad social<sup><\/sup>. De la macroeconom\u00eda a la vida cotidiana, y \u00e9sa es exactamente la frontera que Brasil acaba de mostrar<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los ciudadanos pueden reconocer que una econom\u00eda mejor\u00f3 y, simult\u00e1neamente, considerar que su propia econom\u00eda no mejor\u00f3 lo suficiente<sup><\/sup>. No existe contradicci\u00f3n entre ambas percepciones<sup><\/sup>. Existe pol\u00edtica<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso Brasil deber\u00eda ser observado por el oficialismo argentino con algo m\u00e1s que entusiasmo ideol\u00f3gico<sup><\/sup>. Tambi\u00e9n con atenci\u00f3n estrat\u00e9gica<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque una sociedad puede agradecer a un gobierno haber evitado una crisis y, dos a\u00f1os despu\u00e9s, preguntarle qu\u00e9 hizo con la estabilidad conseguida<sup><\/sup>. Son dos contratos electorales diferentes<sup><\/sup>. Milei gan\u00f3 en 2023 prometiendo ruptura<sup><\/sup>. Su eventual reelecci\u00f3n en 2027 no se decidir\u00e1 solamente por cu\u00e1nto haya roto<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se decidir\u00e1 por aquello que haya conseguido construir despu\u00e9s<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los cuartos argentinos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe adem\u00e1s una conexi\u00f3n con la reconfiguraci\u00f3n pol\u00edtica argentina que venimos observando<sup><\/sup>. Cristina Kirchner anticip\u00f3 que, mientras la elecci\u00f3n de 2023 hab\u00eda sido una elecci\u00f3n de tercios, la de 2027 pod\u00eda transformarse en una elecci\u00f3n de cuartos<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La hip\u00f3tesis adquiere una dimensi\u00f3n adicional cuando se observa Brasil<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque la fragmentaci\u00f3n de los sistemas pol\u00edticos no significa necesariamente que todas las fuerzas fragmentadas posean la misma capacidad de llegar al momento decisivo<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera vuelta brasile\u00f1a demuestra exactamente lo contrario<sup><\/sup>. Puede haber muchas candidaturas<sup><\/sup>. Pero finalmente el poder vuelve a concentrarse alrededor de dos polos capaces de absorber a los dem\u00e1s<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9sa puede ser una de las preguntas centrales de la Argentina de 2027<sup><\/sup>. No solamente cu\u00e1ntos cuartos existir\u00e1n, sino qui\u00e9n ser\u00e1 capaz de comerse a los otros cuartos<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Libertad Avanza intentar\u00e1 consolidar alrededor de Milei todo el espacio de derecha y centroderecha<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El peronismo buscar\u00e1 reconstruir una mayor\u00eda alrededor de una identidad que todav\u00eda debe resolver liderazgo, programa y sucesi\u00f3n<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y entre ambos pueden sobrevivir expresiones provinciales, radicales, peronistas no kirchneristas o de centro que aspiren a romper la polarizaci\u00f3n<sup><\/sup>. Pero Brasil recuerda una regla elemental, la fragmentaci\u00f3n existe hasta que aparece el poder<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando la posibilidad concreta de gobernar se aproxima, los electores comienzan a reagruparse<sup><\/sup>. El interrogante argentino, por eso, no ser\u00e1 solamente si habr\u00e1 cuatro espacios<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00e1 cu\u00e1les de esos cuatro llegar\u00e1n vivos al momento en que la sociedad decida qui\u00e9n puede realmente gobernar<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El problema de las sucesiones<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe finalmente un paralelismo todav\u00eda m\u00e1s inc\u00f3modo<sup><\/sup>. Brasil est\u00e1 discutiendo qu\u00e9 viene despu\u00e9s de Lula<sup><\/sup>. Argentina contin\u00faa discutiendo qu\u00e9 viene despu\u00e9s de Cristina Kirchner<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No son fen\u00f3menos id\u00e9nticos, pero contienen una dificultad semejante<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los liderazgos extraordinariamente prolongados poseen una virtud electoral y una debilidad sucesoria, ordenan mientras existen, desordenan cuando deben ser reemplazados<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El PT no consigui\u00f3 todav\u00eda producir un dirigente capaz de reemplazar electoral y simb\u00f3licamente a Lula<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El peronismo argentino tampoco ha resuelto completamente qu\u00e9 identidad tendr\u00e1 cuando Cristina deje definitivamente de organizar una parte considerable de su vida interna<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ambos casos existe una pregunta que las organizaciones postergaron durante a\u00f1os<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo se hereda un liderazgo que fue construido precisamente sobre la idea de que nadie pod\u00eda reemplazarlo?<sup><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El bolsonarismo acaba de ofrecer una respuesta rudimentaria pero eficaz<sup><\/sup>. Lo convirti\u00f3 literalmente en una herencia<sup><\/sup>. El apellido permaneci\u00f3<sup><\/sup>. Cambi\u00f3 el candidato<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No sabemos todav\u00eda si esa transferencia ser\u00e1 suficiente para ganar la presidencia, pero sabemos algo que hasta el domingo no sab\u00edamos, fue suficiente para ganar la primera vuelta<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El 25 de octubre<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Faltan tres semanas<sup><\/sup>. En t\u00e9rminos electorales es mucho tiempo<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lula conserva recursos pol\u00edticos enormes y seguramente intentar\u00e1 convertir el balotaje en un plebiscito sobre la democracia, las instituciones y el recuerdo del gobierno de Jair Bolsonaro<sup><\/sup>. Fl\u00e1vio intentar\u00e1 exactamente lo contrario, convertirlo en un plebiscito sobre Lula<sup><\/sup>. \u00c9sa ser\u00e1 probablemente la verdadera disputa<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El PT necesita que el apellido Bolsonaro vuelva a significar Jair<sup><\/sup>. Fl\u00e1vio necesita que Lula represente el pasado<sup><\/sup>. Uno intentar\u00e1 nacionalizar el miedo, el otro, el cansancio<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso la elecci\u00f3n ya no se decidir\u00e1 solamente entre izquierda y derecha, se decidir\u00e1 entre dos emociones pol\u00edticas<sup><\/sup>. El temor al regreso de aquello que una parte de Brasil rechaz\u00f3 en 2022, y el deseo de terminar con un ciclo que otra parte de Brasil considera agotado<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resultado de la primera vuelta indica que, por ahora, el cansancio avanz\u00f3 m\u00e1s que el miedo, pero existe algo que el balotaje ya no podr\u00e1 modificar, durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os, Brasil organiz\u00f3 buena parte de su vida pol\u00edtica alrededor de dos hombres<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lula da Silva y Jair Bolsonaro, uno construy\u00f3 el lulismo, el otro construy\u00f3 el bolsonarismo<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La elecci\u00f3n de 2026 puede estar marcando el comienzo de una etapa diferente<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jair ya no est\u00e1 en la boleta y su movimiento obtuvo 47,03%, Lula todav\u00eda est\u00e1 en ella y obtuvo 45,16%<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esa diferencia se esconde una pregunta mucho m\u00e1s grande que los menos de dos puntos que separaron a los candidatos<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 ocurre cuando un movimiento descubre que puede vivir sin su fundador mientras el otro descubre que todav\u00eda no sabe c\u00f3mo hacerlo?<sup><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez \u00e9sa sea la verdadera noticia pol\u00edtica que Brasil le est\u00e1 anticipando a Am\u00e9rica Latina<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y quiz\u00e1 tambi\u00e9n a la Argentina, porque el 25 de octubre Brasil elegir\u00e1 un presidente<sup><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el domingo pasado ya comenz\u00f3 a elegir otra cosa: la pol\u00edtica que vendr\u00e1 despu\u00e9s de sus grandes l\u00edderes<sup><\/sup>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El bolsonarismo descubre que puede vivir sin Bolsonaro Por Santiago Cofone para Diario Col\u00f3n Digital de San Juan La primera vuelta brasile\u00f1a dej\u00f3 una paradoja que puede modificar el mapa pol\u00edtico de Am\u00e9rica Latina. Lula todav\u00eda puede ganar el balotaje del 25 de octubre. 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