Por la ambición, por la reacción cuando se le complicó y por su voluntad inquebrantable, San Martín se dio el gusto de quedarse con el clásico cuyano ante Deportivo Maipú. El Verdinegro se impuso por 2-1 en el marco de la fecha 15 de la Primera Nacional gracias a los goles de Gabriel Hachen y Nicolás Iachetti, mientras que Tomás Silva había anotado el empate transitorio para el Cruzado.
Esta victoria tiene un peso enorme para el conjunto de Concepción: consiguió meterse nuevamente en zona de Reducido de la Zona B y, al mismo tiempo, le cortó un invicto de cinco fechas a un Deportivo Maipú que solo mostró algo de resistencia en el inicio del complemento. San Martín lo necesitaba con urgencia y lo construyó desde la convicción futbolística, reaccionando con tremenda personalidad inmediatamente después de recibir el gol del empate.
Esta victoria tiene un peso enorme para el conjunto de Concepción: consiguió meterse nuevamente en zona de Reducido de la Zona B y, al mismo tiempo, le cortó un invicto de cinco fechas a un Deportivo Maipú que solo mostró algo de resistencia en el inicio del complemento. San Martín lo necesitaba con urgencia y lo construyó desde la convicción futbolística, reaccionando con tremenda personalidad inmediatamente después de recibir el gol del empate.
Dominio absoluto y ventaja merecida
El Verdinegro hizo todos los méritos en el primer tiempo. Fue el premio a su insistencia y a la vocación de ir a buscar el clásico desde el primer minuto. Lastimó con las subidas de Zuliani y Murillo por los laterales, la movilidad de Funez y Juncos en el ataque, y la prolijidad de Hachen en la conducción. Por su parte, Maipú se limitó a defender en lo posicional sin arriesgar absolutamente nada.
A los 14′, Juncos tuvo la primera clara con un remate cruzado, y más tarde Zuliani avisó con un disparo que se fue apenas elevado. El acto de justicia llegó a los 43′: Funez la bajó notablemente, asistió a Gabriel Hachen y el ’10’ la clavó en el ángulo para desatar la locura en el Pueblo Viejo con un merecido 1-0.
Reacción de candidato ante la adversidad
En el complemento, los mendocinos salieron decididos a hacer valer su racha positiva, presionando arriba y complicando los primeros 10 minutos a un San Martín que tardó en reacomodarse. Pasado ese sofocón, el Verdinegro emparejó el trámite, pero el partido se rompió. A los 31′, en un descuido de la salida local, Tomás Silva anticipó a la marca y definió cruzado ante Díaz Robles para estampar el sorpresivo 1-1.
Lejos de caerse anímicamente, el empate liberó la mejor faceta de San Martín: su tremenda capacidad de reacción. Los cambios desde el banco surtieron efecto de inmediato y la insistencia de Funez siguió siendo clave. Apenas dos minutos después, a los 33′, Nicolás Iachetti conectó un centro preciso de Jaurena para marcar el 2-1 definitivo. San Martín demostró que sabe reponerse a los golpes y terminó controlando el clásico sin sobresaltos.
Un triunfo que vale triple
Ganar en casa bajo estas condiciones reacomoda las piezas en la tabla de posiciones, inyecta una enorme dosis de confianza y demuestra que San Martín tiene los argumentos futbolísticos y el carácter necesarios para pelear bien arriba en esta Primera Nacional.







