Con apenas 24 años, Andrés Rodríguez transformó la tradición agrícola de su familia en Pocito en una próspera red de locales comerciales con presencia en Capital y Rawson, y planes de expansión hacia Santa Lucía. A través de videos virales autofilmados en plena madrugada y una audaz estrategia de contenidos en redes sociales, el joven productor logró posicionar su marca bajo el concepto de «calidad boutique». Además, lleva adelante un proyecto educativo en escuelas primarias personificando a «Super Tata», un superhéroe que promueve la alimentación saludable en la niñez.
La historia de «La Huerta del Tata» es el reflejo de cómo la matriz productiva tradicional de San Juan puede reconvertirse mediante el uso estratégico de las nuevas tecnologías digitales. Andrés Rodríguez, oriundo del departamento Pocito, combinó el oficio de la tierra que heredó de sus mayores con un innato sentido del marketing digital para fundar, en menos de doce meses, tres puntos de venta de frutas y verduras que rompen el molde del comercio minorista convencional.
El proyecto nació formalmente en la propiedad de su abuelo materno —el «Tata»—, ubicada sobre la Calle 11, en el ingreso al Barrio Bella Vista de Pocito. El propósito inicial del emprendedor fue recrear la experiencia nostálgica de la infancia: evocar aquel momento en que los nietos visitan la casa de sus abuelos y recolectan frutas frescas directamente de los árboles.

De las ventas en la escuela al Hot Sale de la frutilla
El vínculo de Andrés con el comercio y la tierra se remonta a sus años de escuela primaria, cuando acompañaba a su familia a los predios feriales de abasto y llevaba mercadería sobrante para vender a sus compañeros y maestros. Esa experiencia empírica reemplazó los estudios formales de comercialización.
A diferencia de las grandes cadenas o de las tradicionales ferias comunitarias que compiten ferozmente por precio, el joven pocitano enfocó su modelo de negocios en el concepto de «huerta boutique», donde la trazabilidad, la selección minuciosa del producto y la presentación visual son los pilares fundamentales.
El hito de la viralidad: El salto masivo de escala se produjo en las plataformas digitales. Andrés asumió el rol de creador de contenido agrícola, mostrando el detrás de escena del trabajo rural de madrugada y la frescura de su mercadería. Durante la segunda semana de mayo, una agresiva campaña de ofertas específicas de frutillas y palta, sumada a una recordada promoción de «Todo por 500 pesos», disparó su cantidad de seguidores e instaló la marca en la agenda de los consumidores de la provincia.
Estructura familiar y expansión territorial
La velocidad de crecimiento de la empresa obligó a profesionalizar la estructura operativa, la cual se mantiene bajo un estricto esquema de gestión familiar:
- Andrés Rodríguez: Es la cara visible de la marca, el encargado de la logística general, el abastecimiento en fincas y la producción y edición de la totalidad de las piezas publicitarias visuales.
- Marisol Rodríguez: Hermana de Andrés y contadora pública de profesión, es quien asume el control financiero, el flujo de caja y la viabilidad económica de las aperturas.
- Mamá de Andrés: Coordina de manera presencial la atención al público en la sucursal de Capital, permitiendo que el fundador rote diariamente entre los diferentes departamentos.
Plan de Expansión Comercial - "La Huerta del Tata" (2025-2026)
[✓] Casa Central: Calle 11 (Pocito) -> Sede fundacional e inspiración de la marca.
[✓] Sucursal 2: Departamento Rawson -> Consolidación en el Gran San Juan.
[✓] Sucursal 3: Departamento Capital -> Punto estratégico de alta densidad comercial.
[➔] Próximo Objetivo: Departamento Santa Lucía -> Proyecto de apertura en planificación.

«Super Tata»: el superhéroe de la educación alimentaria
El fenómeno de «La Huerta del Tata» excede la rentabilidad comercial y se instaló en el ámbito de la responsabilidad social comunitaria. Con el objetivo de contrarrestar los índices de mala nutrición y promover el consumo de productos frescos desde la primera infancia, Andrés diseñó la campaña pedagógica «Super Tata».
Disfrazado como este personaje de fantasía, el joven productor recorre de forma voluntaria diferentes establecimientos educativos y escuelas de San Juan. A través de dinámicas lúdicas y talleres recreativos en los patios escolares, enseña a los niños la procedencia de la comida, el valor del esfuerzo rural y la importancia de consolidar una base nutricional rica en vitaminas para prevenir patologías complejas en la edad adulta. Las instituciones escolares interesadas en recibir la visita del personaje pueden coordinar las agendas de forma directa mediante las redes oficiales del emprendimiento.







