A semanas de los hechos en Buenos Aires, la provincia debió tomar una decisión crucial entre la lealtad a la Corona y el camino de la independencia.
El eco de la Revolución llegó con retraso
Este lunes se cumplen 216 años de la Revolución de Mayo, el hito que inició el camino hacia la independencia argentina. Sin embargo, en 1810, la distancia y las limitaciones de la época hicieron que las noticias se vivieran a otro ritmo en el interior del país.
En San Juan, el pulso político e institucional se concentraba en el Cabildo, el espacio clave donde se definía el destino de la comunidad. Según los documentos custodiados por el Archivo General de la Provincia (dependiente del Ministerio de Gobierno), los registros de las Actas Capitulares reflejan que la información tardó semanas en arribar, pero provocó un impacto inmediato y decisivo.
Junios y julios de tensión política
Las primeras novedades sobre la conformación de la Primera Junta llegaron a suelo sanjuanino recién el 17 de junio de 1810. Los mensajes de Buenos Aires eran claros: se solicitaba el reconocimiento de la nueva autoridad y la elección de representantes para un futuro congreso.
El encargado de recibir esta histórica y tensa correspondencia fue el alcalde de Primer Voto, Plácido Fernández Maradona. La noticia dividió las aguas de inmediato:
- Sectores revolucionarios: Apoyaban el cambio y la autonomía.
- Sectores realistas: Mantenían su firme lealtad a la Corona española.

El quiebre definitivo: Tras intensos debates en un clima de extrema incertidumbre, el 7 de julio de 1810 se convocó a un Cabildo Abierto. En esa jornada histórica, San Juan resolvió acatar a la Junta de Buenos Aires, alineándose definitivamente con el proceso independentista que cambiaría la historia de la región para siempre.







