El financista Ariel Vallejo, estrechamente vinculado al presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, se presentó ante la Justicia en el marco de la causa que lo señala como el presunto líder de una asociación ilícita dedicada al lavado de dinero. La investigación bajo la lupa sigue de cerca una serie de maniobras operativas y de financiamiento ligadas directamente a la casa madre del fútbol argentino y a diversos clubes de la entidad.
Vallejo compareció ante el juez federal Luis Armella en los tribunales de Lomas de Zamora. Si bien se negó a contestar preguntas, el empresario presentó un escrito donde rechazó «enfática y categóricamente» las imputaciones en su contra, asegurando ser «inocente de la totalidad de los hechos» y calificando al expediente como una «causa mediática».
El dato: El titular de Sur Finanzas ya había faltado a una citación previa el pasado 5 de mayo. Aunque la fiscal Cecilia Incardona solicitó su detención por rebeldía, el juez Armella desestimó el pedido y postergó la indagatoria para esta semana.
En su defensa escrita, Vallejo argumentó que personas de su extrema confianza lo traicionaron, situación que lo habría obligado a cerrar todas las sucursales de la firma financiera.
La relación entre el financista y el poder del fútbol local no es nueva. El propio Vallejo había reconocido públicamente en 2023 su cercanía con la conducción de la calle Viamonte: «Tengo una relación muy linda, sobre todo con el ‘Chiqui’ Tapia. Les prestamos dinero a varios clubes que necesitan financiación», había manifestado el empresario, cuyas operaciones hoy están bajo estricto secreto de sumario y auditoría judicial.







