El histórico conductor pasó por el streaming Paren la Mano y plantó bandera con su quinteto ideal. Su tajante decisión de excluir al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota desató un picante debate con Luquitas Rodríguez en el piso y abrió una grieta enorme entre los fanáticos en redes.
Mario Pergolini volvió a sacudir el avispero de la cultura pop argentina. En su visita a Paren la Mano, el empresario de medios y referente histórico de la radiofonía rockera se prestó a un juego clásico pero siempre incendiario: elegir a los cinco mejores músicos de la historia del rock nacional. Fiel a su estilo directo y sin filtros, armó una lista de «dioses» intocables, pero la omisión de una figura popular clave prendió fuego el estudio y las redes sociales.
La discusión arrancó cuando los integrantes del programa le pidieron directamente su veredicto. Pergolini no titubeó y abrió su nómina con Luis Alberto Spinetta, Charly García y Gustavo Cerati, tres nombres que, según el consenso general en la mesa, están fuera de cualquier tipo de discusión. Sin embargo, el clima se puso espeso cuando llegó el momento de completar los últimos dos casilleros.
El picante cruce con Luquitas Rodríguez por la ausencia del Indio
Luquitas Rodríguez, conductor del ciclo y confeso fanático de Los Redonditos de Ricota, empezó a presionar de inmediato para que el exlíder de la mítica banda ocupara un lugar de privilegio. Pese a las reiteradas insistencias del panel para que reconsiderara su postura, Pergolini se plantó y le cerró las puertas de su selección a Carlos Alberto «El Indio» Solari.
Ante el asombro del piso, Germán Beder fue al hueso y le preguntó directamente: «¿Y por qué no está el Indio?». Con una mezcla de ironía y mitología rockera, el exconductor de Cuál Es? argumentó una llamativa razón de convivencia grupal: «Solari estaría en el Olimpo, pero los dios tendría que llevarse bien entre todos, y Solari y Pappo no se llevaban bien».
Frente a la repregunta de los panelistas, quienes intentaron buscar un trasfondo de viejos rencores de la época de los noventa diciéndole «no, pero es un tema personal, Mario», el invitado negó que su decisión estuviera ligada a un encono particular o artístico con el cantante, manteniéndose firme en sus cinco elecciones finales.

Pappo y Calamaro adentro; Fito Páez afuera
Para terminar de delinear su mapa musical, Pergolini optó por rescatar a dos gigantes, relegando a otros pesos pesados como Fito Páez o el propio Litto Nebbia. «Calamaro creo que tiene que estar», sentenció para justificar el cuarto lugar de la lista.
El último cupo se lo entregó a Norberto «Pappo» Napolitano. La elección del «Carpo» generó otra pequeña réplica en el estudio cuando Alfre Montes de Oca señaló que al histórico líder de Riff se lo suele encasillar estrictamente como un virtuoso de las seis cuerdas y no tanto como un compositor integral.
Pergolini salió al cruce y defendió la enorme influencia del guitarrista en las bases de nuestra música: «Era un excelente guitarrista, pero todo Pappo’s Blues es fundacional para el rock argentino; sin Pappo’s Blues no sé qué hubiera sido del rock en este país». De esta manera, el quinteto definitivo e inamovible de Mario quedó sellado con:
- Luis Alberto Spinetta
- Charly García
- Gustavo Cerati
- Andrés Calamaro
- Pappo

La grieta en las redes y el debate que cruzó la cordillera
Como era de esperarse, la opinión de una palabra autorizada como la de Pergolini rebotó con fuerza en las plataformas digitales, dividiendo las aguas entre los melómanos. Por un lado, muchos oyentes salieron a respaldar el criterio técnico del conductor: «Totalmente, Pergolini sabe de rock, palabra autorizada. Una vergüenza poner a Indio Solari con esos monstruos que son realmente músicos», sentenció un usuario bancando la lista.

Por el otro, los fanáticos fundamentalistas del fenómeno ricotero saltaron con los tapones de punta para defender el impacto cultural, poético y generacional que Solari y Los Redondos sembraron en las masas populares, instalándolo por encima de varios de los seleccionados.
Incluso la polémica rompió fronteras y sumó análisis del exterior, dejando en claro que la verdadera discusión de los rankings siempre se da a partir del cuarto puesto. “Partiendo de la base que soy chileno. Charly, Spinetta y Cerati no se cuestionan. Lo complejo está en el 4 y el 5. Que nunca se nombre a Santaolalla me causa mucha gracia. ¿Y el quinto? Debe estar entre Fito y Calamaro. Esa sería mi versión. Pappo es un capricho más local que nada”, analizó un internauta trasandino.







