El presidente Javier Milei encabezó la reunión con las autoridades de CAEMe en Casa Rosada. El 95% de los fondos se destinará a investigación clínica de alta complejidad y desarrollo biomédico.
El Gobierno nacional formalizó este fin de semana un anuncio de fuerte impacto económico y científico para el país. El presidente Javier Milei, acompañado por el ministro de Salud, Mario Lugones, recibió en la Casa Rosada a las máximas autoridades de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe), entidad que nuclea a las principales multinacionales farmacéuticas de innovación. En el encuentro se selló un compromiso de inversión acumulada de 8.000 millones de dólares para el período 2026-2032.
La masiva llegada de capitales se encuadrará bajo los beneficios fiscales y cambiarios que otorga el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), transformándose en uno de los desembolsos más significativos anunciados para un sector no extractivo desde la aprobación de la ley.

Foco en Investigación y Desarrollo (I+D)
A diferencia de los proyectos industriales tradicionales, la hoja de ruta presentada por CAEMe —cámara que representa a gigantes globales como Merck, Roche, Novartis, GSK, Bristol Myers Squibb y Sanofi— contempla un destino netamente enfocado en la ciencia y la medicina de alta complejidad.
De acuerdo con las especificaciones del acuerdo, 9,5 de cada 10 dólares invertidos irán de forma directa a la investigación clínica. El plan apunta a expandir de manera drástica el estímulo a centros de investigación médica, financiar infraestructura en hospitales públicos y capacitar a profesionales de la salud locales.
Actualmente, Argentina cuenta con unos 50.000 pacientes integrados en aproximadamente 1.000 estudios clínicos activos. Con esta inyección de fondos, el sector privado aspira a consolidar de manera definitiva al país como un polo de referencia e innovación biomédica en toda la región.
Gastón Domingues Caetano, presidente de CAEMe, destacó que este programa de inversiones permitirá a los pacientes argentinos «acceder a tratamientos de vanguardia en simultáneo con las naciones más desarrolladas del mundo». Asimismo, remarcó el alivio presupuestario que representa para el sistema de salud pública, dado que los laboratorios patrocinantes asumen la totalidad de los costos de atención y medicación de los participantes de los ensayos.
El trasfondo político y la sintonía con EE. UU.
El anuncio no pasa desapercibido en el tablero político local, ya que se produce en un escenario de marcada tensión entre la administración central y las cámaras de laboratorios de capitales nacionales. El foco de conflicto principal gira en torno a las reformas en el esquema de protección de patentes medicinales impulsadas por el Ejecutivo nacional, una medida largamente reclamada por las corporaciones internacionales y alineada con los estándares exigidos por los Estados Unidos.
Como señal de la fuerte alineación geopolítica actual, de manera casi simultánea al encuentro con los empresarios de la salud, la comitiva presidencial recibió en el palacio de gobierno a un grupo de legisladores republicanos de la Cámara de Representantes de EE. UU., acompañados por el embajador norteamericano Peter Lamelas, reforzando el mensaje de sintonía con las inversiones del país del norte.







