El Verdinegro vive su primavera futbolística y este domingo afronta una parada brava de visitante. Desde las 16:00 horas, el equipo de Concepción se mide ante Temperley en el Alfredo Beranger por la 16ª fecha de la Primera Nacional, con el arbitraje de Javier Delbarba y la transmisión de LPF Play.
La realidad de San Martín dio un vuelco espectacular en el último mes. El triunfo clave contra Deportivo Maipú no solo sirvió para acomodar los números, sino que metió de lleno al equipo en la codiciada zona de Reducido. Hoy el panorama es completamente distinto al de hace unas semanas y el grupo sabe que una victoria en Buenos Aires puede catapultarlo directamente entre los cuatro mejores de la Zona B.
El gran responsable de este cambio de chip es Alejandro Schiapparelli. Desde que el DT agarró el fierro caliente tras la salida de Ariel Martos, los números hablan por sí solos: cuatro victorias, un empate y una sola caída en el torneo. Ese sprint fenomenal dejó al Verdinegro séptimo con 20 unidades, devolviéndole la ilusión a toda la provincia.
Para el choque ante el Gasolero, Schiapparelli no quiere tocar lo que funciona. El rendimiento colectivo viene en alza y la idea es repetir los mismos once que festejaron en Concepción. El probable equipo saldrá a la cancha con Díaz Robles en el arco; la línea del fondo con Murillo, Aguilera, Cocca y Zuliani; en el eje del mediocampo se pararán Acosta y Pelaitay; más adelantados irán Juncos, Hachen y Jaurena; mientras que Fúnez será el referente de área.
Enfrente estará un Temperley que marcha en el puesto 12 con 17 puntos y viene de empatar. El local también tiene la soga al cuello si quiere prenderse en la pelea, lo que anticipa un partido de alta intensidad. Para San Martín es la prueba de fuego ideal para revalidar la levantada fuera de casa y demostrar que este gran presente es cosa seria.







