Es una de las postales más clásicas de San Juan: el domingo en el Parque de Mayo, el paso obligado por el lago y el puñado de migas de pan para los peces. Pero esa tradición, tan arraigada como perjudicial para el ecosistema, llegó a su fin. Te contamos los detalles del histórico operativo de traslado y cómo será el «nuevo» lago que se viene.
Un traslado de «guante blanco»: El operativo del camión pileta
Desde el pasado martes, el paisaje del Parque de Mayo cambió drásticamente. El nivel del agua bajó a solo 40 centímetros (reutilizando el resto para riego) para permitir que los especialistas de la Secretaría de Ambiente iniciaran la captura.
Los protagonistas del viaje no son pocos: se estima una población de casi 1.000 ejemplares, entre los que se encuentran: Carpas Koi y Carpas comunes, Sogyos (conocidas por su gran tamaño), Tortugas acuáticas, Aves: Entre 20 y 25 patos y gansos que habitaban la isla central.
Para que el viaje no sea un trauma, se utilizó un «camión pileta» equipado con aireadores para oxigenar el agua y se les aplicó azul de metileno, un compuesto vital para bajar los niveles de estrés y prevenir infecciones en la piel de los peces durante el movimiento.
El Parque de la Biodiversidad: El nuevo «country» de los peces
El destino final es el Paisaje Protegido Parque de la Biodiversidad, en Rivadavia. Allí, los animales no serán liberados al azar:
Cuarentena: Primero pasan por un periodo de observación aislados para detectar posibles enfermedades tras años de mala alimentación (pochoclos y galletas).
Reinserción: Una vez controlados, convivirán en lagunas artificiales y canales con monitoreo técnico constante.
Vida Silvestre: Los patos y gansos serán censados por sexo y alojados en sectores donde recibirán dieta balanceada.
La gran transformación del Parque de Mayo
¿Por qué se van? Porque el lago entra en una cirugía mayor. El Ministerio de Infraestructura planea convertirlo en un espejo de agua de vanguardia que incluirá:
Sistemas de purificación modernos: Chau al agua estancada y de color verdoso.
Show de aguas danzantes: Surtidores con chorros que llegarán a los 20 metros de altura e iluminación escénica.
El nuevo puente: Una estructura de hormigón de 57 metros que permitirá a los sanjuaninos cruzar el lago de orilla a orilla caminando.
Nuevas especies: Si vuelven los peces, serán especies como el Sogyo, cuya reproducción es controlada (requiere inducción hormonal), evitando así la superpoblación que sufrimos en la última década.
¿Cuándo podemos verlos de nuevo?
El Parque de la Biodiversidad permanece cerrado por estos días para garantizar la tranquilidad de los nuevos habitantes, pero se espera su reapertura para la semana próxima. Recordá que la entrada es gratuita para menores de 12, jubilados y escuelas. El público general abona un ticket de $1.500.
.







