El presidente del Millonario pateó el tablero tras el cierre del semestre. Confirmó que se viene un éxodo masivo en el plantel que conduce Eduardo Coudet, adelantó que buscarán entre cinco y siete incorporaciones de peso y fue tajante sobre la situación de los últimos grandes ídolos del club.
Tras un cierre de semestre que dejó un sabor agridulce, Stéfano Di Carlo rompió el silencio y sacudió el mundo River con declaraciones rutilantes. Sin vueltas, el mandatario confirmó que la mesa de trabajo que integra junto al director deportivo Enzo Francescoli y al entrenador ya tomó una decisión drástica: «Hemos decidido, conjuntamente, que van a salir en torno a 15 jugadores», disparó, marcando el inicio de una reestructuración sin precedentes en el corto plazo.
Al momento de explicar los motivos de semejante depuración, el dirigente no ocultó su disconformidad con el nivel actual del equipo. «Tenemos carencia en cuanto a rendimiento. No hemos tenido los resultados que quisimos», sentenció, argumentando que este bajón futbolístico obligó a Coudet a quemar etapas y recurrir de urgencia a los juveniles de las divisiones inferiores.
¿Qué pasará con Franco Armani y Juanfer Quintero?
La lupa de los hinchas está puesta sobre dos de los máximos referentes de la era contemporánea. Ante la pérdida de la titularidad del «Pulpo» a manos del juvenil Santiago Beltrán, Di Carlo fue sumamente respetuoso de su trayectoria y aclaró que, pese a tener contrato vigente, el arquero tiene las puertas abiertas para decidir su destino: «Es el arquero más ganador de la historia del club. Se han ganado el derecho de decidir lo que quieren hacer en cualquier momento».
Una postura idéntica mostró al hablar del volante colombiano, quien se encuentra enfocado en el Mundial 2026. El presidente aseguró que no van a presionarlo durante la cita mundialista y que se sentarán a dialogar una vez que finalice el torneo: «A la vuelta conversaremos. Por supuesto, a Juanfer dámelo siempre, pero se ha ganado la posibilidad de elegir lo que quiera».

El balance de Coudet y la billetera para los refuerzos
A pesar de la fuerte autocrítica institucional, el mandatario respaldó el ciclo del «Chacho» contextualizando el momento en el que asumió tras la salida de Marcelo Gallardo. Reconoció que llegar a una final y ser los segundos mejor clasificados en la Copa Sudamericana es un mérito del DT, aunque dejó en claro la exigencia de Núñez: «El balance es correcto, pero mediocre para lo que es River y la necesidad que tiene de ganar títulos».
Para revertir esta situación y compensar la masiva cantidad de bajas, la dirigencia ya se mueve en el mercado de pases y planea incorporar entre cinco y siete refuerzos de jerarquía, apuntando principalmente a potenciar la línea ofensiva. «Hay que ir por dos o incluso tres delanteros», avisó Di Carlo.
Al ser consultado por los nombres que desvelan al hincha, admitió el interés por Giovanni Simeone y se refirió a la chance de Thiago Almada. Si bien catalogó la ingeniería económica por el jugador del Atlético de Madrid como «muy compleja», mandó un mensaje ambicioso: «River no le tiene que tener miedo a ese monto en tanto a la calidad, el potencial y la reventa del jugador». Cabe destacar que la CD ya abrochó su primer gran impacto con el retorno de Nicolás Otamendi, a quien definió como el próximo gran líder del vestuario.

Sorpresa por la ausencia de Acuña en la lista del Mundial
Para cerrar, el dirigente se metió en el terreno de la Selección Argentina y no ocultó su asombro por la determinación de Lionel Scaloni de prescindir de Marcos Acuña para la Copa del Mundo: «Me sorprendió. El nivel de Acuña es descollante. Ha sido de los mejores de River en este semestre», concluyó, aunque pidió públicamente mantener la confianza absoluta en el cuerpo técnico nacional.







