El Ministerio de Economía, a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), emitió el Dictamen de Preadjudicación para la Vía Navegable Troncal. El consorcio liderado por la firma belga se impuso en la evaluación técnica tras un empate económico histórico. Se abre un período de siete días para eventuales impugnaciones antes de la firma de un contrato clave a 25 años.
En lo que representa la privatización y concesión de infraestructura más relevante de la gestión de Javier Milei, el Gobierno nacional comunicó formalmente la preadjudicación del contrato de concesión de la Vía Navegable Troncal (VNT) —popularmente conocida como la Hidrovía Paraná-Paraguay— y recomendó adjudicar la oferta al consorcio integrado por la firma de origen belga Jan de Nul y la local Servimagnus.
El proceso, que se formalizó y licitó hacia finales de diciembre de 2025, ingresa ahora en su recta decisiva. La publicación del dictamen abre un plazo de siete días corridos para la presentación de impugnaciones formales u observaciones por parte de las firmas competidoras, paso previo e indispensable para que el Poder Ejecutivo dicte la adjudicación definitiva y se proceda a la firma del contrato.
Un empate económico y definición por peso técnico
La compulsa internacional, que originalmente buscaba captar el interés de los principales operadores de dragado del mundo, quedó reducida a una pulseada final entre dos gigantes de origen belga. Esto ocurrió luego de que la propuesta de DTA Engenharia fuera declarada «inadmisible» en las instancias previas por no haber presentado la garantía de mantenimiento de oferta obligatoria.
Al momento de abrirse los sobres económicos, se produjo un hecho histórico: tanto el consorcio de Jan de Nul – Servimagnus como su competidor, DEME NV, ofrecieron exactamente la misma propuesta tarifaria, alcanzando el menor precio permitido por los pliegos de la licitación:
- Etapa 0: USD 3,80 por Tonelada de Registro Neto (TRN), lo que representa una rebaja inmediata del 13,5% respecto al peaje que cobraba el Estado.
- Etapa 1: USD 4,65 por TRN.
- Etapa 2: USD 5,78 por TRN.
Ante este empate económico récord, la balanza se inclinó de forma contundente en el apartado de antecedentes técnicos y capacidad operativa. En esa instancia, Jan de Nul obtuvo 66,20 puntos frente a los 42,14 puntos de DEME, consolidando una ventaja de más de 24 puntos que resultó determinante para el dictamen del comité evaluador.
Transparencia y el fin del estancamiento
Desde el Palacio de Hacienda ponderaron el nivel de transparencia del proceso licitatorio. El sistema de puntajes y diseño de pliegos se confeccionó bajo recomendaciones de mejores prácticas internacionales y con el asesoramiento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
En el comunicado oficial, el Gobierno subrayó con énfasis que el proceso «no recibió ningún pedido de impugnación a sus actos por parte de las empresas participantes» a lo largo de las fases previas, y recordó que la Justicia argentina «rechazó la totalidad de las denuncias» que sectores opositores o cautelares intentaron interponer para frenar el avance de la licitación.
Por su parte, el consorcio preadjudicado se encargó semanas atrás de disipar cualquier duda geopolítica al ratificar mediante un comunicado estratégico su «independencia total». Desmintieron categóricamente versiones sobre presuntos vínculos o financiamientos de capitales soberanos de origen chino, asegurando el despliegue de tecnología puramente occidental para resguardar la soberanía del Estado argentino en un río por donde circula más del 80% del comercio exterior del país.
El impacto económico proyectado
Para la Argentina, la Hidrovía es la principal arteria logística para la salida de la cosecha gruesa, derivados agroindustriales y cargas contenerizadas, beneficiando no solo a la producción local sino también al tránsito de mercaderías provenientes de Paraguay, Brasil, Bolivia y Uruguay.
De confirmarse la adjudicación definitiva tras el plazo de siete días, el nuevo contrato tendrá una vigencia de 25 años a riesgo empresario puro (sin aval ni financiamiento estatal), con una opción de prórroga por 5 años más. Los números que maneja el proyecto son monumentos a la escala macroeconómica:
- Se proyecta una inversión privada superior a los USD 10.000 millones a lo largo del período contractual.
- Jan de Nul estima ingresos en el orden de los USD 15.660 millones durante el cuarto de siglo de vigencia (un promedio anualizado de USD 626,4 millones).
- El Gobierno nacional asegura que el nuevo esquema permitirá una baja inmediata de casi el 15% en los costos logísticos operativos globales, devolviendo competitividad al sector exportador.
El contrato contempla tareas fundamentales que van desde el dragado continuo de adecuación y mantenimiento de las determinaciones de calado, hasta la modernización absoluta del sistema de señalización con balizamiento inteligente de última generación, gestión ambiental, control de derrames y la remoción de cascos hundidos.
Tras haber operado la vía navegable en alianza con el grupo local Emepa desde la década del 90, y tras continuar como contratista estatal directo luego del vencimiento de la concesión original en 2021, Jan de Nul —ahora junto a Servimagnus— queda a un solo paso administrativo de revalidar sus títulos al frente de la autopista fluvial más codiciada de la región.







