El intendente Carlos Munisaga confirmó el inicio de un ambicioso Plan de Infraestructura Urbana financiado netamente con recursos municipales. La prioridad absoluta estará puesta en las zonas devastadas por las excavaciones de saneamiento y en erradicar definitivamente las calles de ripio. El icónico Barrio Güemes será la punta de lanza de la transformación.
Para los vecinos del departamento Rawson, transitar en vehículo, en bicicleta o simplemente caminar por algunas zonas se había transformado, durante el último tiempo, en una verdadera carrera de obstáculos. Las demoradas e intensas intervenciones para dotar de redes cloacales a diversos sectores dejaron un tendido urbano visiblemente deteriorado: pozos, baches crónicos y zanjas mal compactadas que ganaron el mote popular de «calles minadas».
Sin embargo, el escenario promete un vuelco radical. En una muestra de autonomía económica en tiempos de vacas flacas a nivel nacional, la Municipalidad de Rawson anunció el lanzamiento de un megaplan de pavimentación financiado de manera exclusiva con fondos propios. El programa contempla inicialmente la intervención de más de 50.000 metros cuadrados de asfalto y buscará cicatrizar las heridas estructurales del entramado urbano.




El Barrio Güemes, el punto de partida
El intendente rawsonino, Carlos Munisaga, ratificó de manera oficial que el punto de partida para este despliegue de maquinarias y obreros será el Barrio Güemes, una de las comunidades que más padeció el impacto y el descuido post-obra de saneamiento.
«Vamos a comenzar en el Barrio Güemes. Es una zona muy afectada por el deterioro de la calzada tras las intervenciones de cloacas, y representa fielmente el reclamo legítimo que los vecinos nos venían haciendo», puntualizó el jefe comunal al referirse al Plan de Infraestructura Urbana.
La estrategia municipal no solo apunta a reparar aquellos pavimentos que quedaron destruidos, sino que persigue una meta superadora en materia de conectividad: eliminar el ripio. Según explicaron desde la Secretaría de Obras del municipio, el esquema de prioridades se definió estrictamente bajo dos variables críticas: el nivel de daño estructural de la calzada existente y la ausencia total de asfalto en los sectores de expansión habitacional.
Conectividad y obras complementarias
Además del Barrio Güemes, que servirá como el «modelo testigo» y puntapié inicial de la gestión, las cuadrillas municipales comenzarán a desplegarse en puntos neurálgicos periféricos. Las autoridades confirmaron que se realizarán trabajos complementarios de bacheo profundo y repavimentación en las inmediaciones de arterias clave como la calle 25 de Mayo y la Jorge Newbery, esta última una vía fundamental que atraviesa el populoso Barrio Hualilán.
Este plan con fondos netamente departamentales se acoplará de manera estratégica a los cupos de pavimentación que Rawson venía articulando en conjunto con el Gobierno de la Provincia, maximizando el rendimiento del asfalto para alcanzar la meta histórica de transformar los accesos del centro y los barrios más antiguos.
Transformación con sello local
En el actual contexto macroeconómico, donde la obra pública nacional se encuentra prácticamente paralizada, la decisión de la administración de Munisaga de motorizar la pavimentación con recursos exclusivos de las arcas municipales representa un fuerte espaldarazo político y una respuesta directa a la demanda comunitaria.
Desde el Palacio Municipal destacaron que el ordenamiento de las cuentas públicas logrado en los primeros años de gestión es lo que hoy permite «volcar el dinero de las tasas directamente en la mejora de la calidad de vida». Con este megaplan, Rawson busca dejar atrás la era de los desniveles y las nubes de polvo provocadas por las cloacas, para dar paso a una renovación urbana integral que promete cambiarle la cara definitiva al departamento más poblado de San Juan.







