La empresa estatal inició formalmente los trabajos de ingeniería en los últimos tramos estratégicos clave. Con obras en Jáchal, Huaco, Vallecito y Marayes, la provincia superará los 2.200 kilómetros de fibra óptica, garantizando conectividad total, redundancia absoluta ante cortes de servicio y un salto cualitativo inédito para los departamentos alejados.
La conectividad digital se consolidó definitivamente como uno de los ejes estratégicos más ambiciosos del Gobierno provincial. A través de la empresa estatal San Juan Innova SE, se dio inicio formal a las tareas de ingeniería destinadas a completar los tramos finales del denominado «anillo digital de fibra óptica», un megaproyecto de infraestructura tecnológica que quedará completamente operativo antes de que concluya el presente ciclo 2026.
El anuncio fue ratificado por el presidente de San Juan Innova, Patricio Gutiérrez, quien detalló que las cuadrillas técnicas y los ingenieros ya se encuentran desplegados en el terreno. La iniciativa persigue un doble propósito fundamental: subsanar los históricos déficits de conectividad en los departamentos rurales o alejados y, al mismo tiempo, «blindar» el sistema de transmisión de datos local mediante un mecanismo de redundancia que evite que la provincia sufra apagones digitales ante contingencias climáticas o roturas accidentales de cables.
De acuerdo con la hoja de ruta trazada por la compañía estatal, las tareas actuales se concentran específicamente en dos frentes geográficos que representaban los últimos «eslabones sueltos» de la red perimetral. El primero de ellos consiste en el despliegue de aproximadamente 40 kilómetros de fibra óptica de alta capacidad para unir las localidades de Jáchal y Huaco. El segundo tramo crítico, que abarca una extensión cercana a los 70 kilómetros, se ejecuta en el sector comprendido entre Vallecito y Marayes (sumado a la traza en la zona de Astica-Malimán).
El cierre del circuito perimetral —que totaliza unos 110 kilómetros de obra civil en esta etapa decisiva— cuenta con un fuerte respaldo financiero e institucional. El impulso definitivo se logró a partir de una alianza estratégica plasmada en un convenio de cooperación con el Ministerio de Minería de la provincia, utilizando fondos específicos destinados al desarrollo de infraestructura sustentable y el fortalecimiento de las comunidades locales en áreas de influencia extractiva.
Redundancia y Blindaje de Alta Tensión
La consolidación del anillo provincial modificará radicalmente la experiencia del usuario y el funcionamiento del Estado sanjuanino. En términos técnicos, la red perimetral cerrada otorga el beneficio clave de la redundancia: si el tendido primario sufre un corte accidental —ocasionado por temporales, quemas de pastizales o siniestros viales en las rutas— el tráfico de datos cambia de rumbo instantáneamente y circula por la vía opuesta del anillo, impidiendo la caída de los sistemas.
Este salto tecnológico se complementa con otra innovación de vanguardia en la que trabaja la empresa: la habilitación de conectividad a través de fibra óptica OPGW, dispuesta sobre las líneas aéreas de alta tensión eléctrica de la provincia. Este soporte confiere máxima seguridad al sistema, al prescindir de la postación tradicional de madera o cemento, la cual suele ser la más afectada por factores meteorológicos extremos como el viento Zonda.
Un Crecimiento Exponencial
Los datos duros reflejan la magnitud del despliegue: al inicio de la actual gestión, San Juan Innova administraba alrededor de 1.200 kilómetros de fibra óptica en el territorio local. En apenas dos años y medio de ejecución sostenida, la red de infraestructura provincial se incrementó de forma exponencial hasta alcanzar los 2.136 kilómetros actuales, previendo superar cómodamente la barrera de los 2.200 kilómetros una vez concluidos los trabajos de interconexión perimetral en este segundo semestre del año.
Impacto Directo en la Comunidad
Más allá de las grandes líneas troncales, el despliegue tiene un impacto directo y cotidiano en el entramado social de los 19 departamentos. La infraestructura estatal no tiene un fin comercial directo para hogares, sino que actúa proveyendo internet gratuito y de alta velocidad a más de un centenar de puntos e instituciones públicas por municipio. Escuelas, centros de salud periféricos, comisarías, registros civiles, uniones vecinales y clubes deportivos de zonas que históricamente carecían de señal (como Mogna, Bermejo, Puchuzum o Marayes) están siendo integrados sistemáticamente bajo las mismas condiciones operativas que los centros urbanos del Gran San Juan.
Paralelamente, se trabaja en la renovación de tramos troncales antiguos, como el cableado de ingreso desde Mendoza. En este enlace clave ya se sustituyeron más de 30 kilómetros de material obsoleto para asegurar el correcto flujo del sistema de videovigilancia de la policía provincial. La robustez de esta red troncal pavimenta, asimismo, el camino para que los proveedores privados locales (ISPs) tomen el servicio mayorista y mejoren sustancialmente las prestaciones de internet domiciliario en todo el interior de San Juan.
Llegar a donde nadie llega
«Tenemos un gran equipo de técnicos e ingenieros en San Juan Innova y pudimos llevar Internet donde antes no había absolutamente nada. Ahora llega el turno de Huaco, donde históricamente costaba tener señal telefónica e internet. El objetivo del Gobierno es dejar a los pobladores de los departamentos alejados exactamente en las mismas condiciones de conectividad que quienes viven en la ciudad capital», enfatizó Patricio Gutiérrez.







