El próximo jueves, el selecto círculo político del Gobierno volverá a verse las caras en las oficinas del Ministerio del Interior. El encuentro ocurrirá luego de una semana cargada de disputas abiertas entre el asesor Santiago Caputo y el sector de los primos Menem, alineados con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a lo que se sumó la reciente tensión legislativa con la senadora Patricia Bullrich.
A pesar del ruido interno, Javier Milei ha optado por mantener una estricta neutralidad, evitando intervenir de forma directa para ordenar las filas. Desde el entorno de Casa Rosada explican que el mandatario prefiere administrar las tensiones y equilibrar los gestos de afecto entre las partes en lugar de resolver los conflictos, bajo la premisa de que todos los botones del tablero de control son necesarios. Esta postura genera cierta resignación entre los armadores oficialistas, quienes asumen que el Presidente no se involucrará en el arbitraje de la interna.
El foco de Balcarce 50 para aplacar las diferencias está puesto en el inicio del Mundial 2026. En el Gobierno confían en que la atención pública se desvíe hacia el torneo deportivo, logrando así amortiguar el impacto de las internas y de temas sensibles como la presentación de la declaración jurada del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el marco de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. Respecto a la cita mundialista, el propio Milei ya adelantó que no viajará a presenciar los partidos en Norteamérica.
A la par de la rosca política, la agenda presidencial para esta semana estará marcada por actividades de fuerte contenido internacional y religioso. Este lunes tiene previsto participar a las 21:30 en el Palacio Libertad del tributo al Rebe de Lubavitch, en la víspera del 32º aniversario de su fallecimiento. En tanto, el martes recibirá en la Casa Rosada a Yosef-Haim Ohana, ciudadano israelí que fue secuestrado por el Grupo Hamas en el festival Nova en octubre de 2023. Más tarde, el jefe de Estado recibirá cartas credenciales de nuevos embajadores y mantendrá un encuentro con representantes de los Juegos Macaveos.
La cumbre del jueves bajo la mirada de Karina Milei medirá el termómetro de un oficialismo donde las principales dificultades parecen estar emergiendo desde dentro de su propia estructura de poder, con actores que continúan exhibiendo autonomía y capacidad de daño en el escenario legislativo.







