Proteccionistas y vecinos alertan sobre la aparición de cebos tóxicos y comida con vidrios molidos en distintos sectores del departamento. Piden revisar cámaras de seguridad para identificar a los responsables.
La comunidad de Caucete se encuentra en estado de alerta tras salir a la luz una preocupante seguidilla de ataques y envenenamientos contra animales. La organización proteccionista Patitas Callejeras utilizó sus redes sociales para visibilizar una situación extrema: personas desconocidas están distribuyendo veneno y comida contaminada con vidrios molidos en la vía pública, provocando la muerte de mascotas y animales callejeros.
La crueldad de los episodios generó indignación y miedo entre los vecinos, quienes temen no solo por la vida de los animales, sino también por el riesgo que representan estas sustancias tóxicas en espacios comunes.
Las zonas afectadas
Según los datos aportados por los denunciantes, los casos más graves se concentran en dos puntos específicos del departamento:
- Inmediaciones de Prolongación Aberastain (entre calles Rioja y Colón): En este sector se hallaron cebos con sustancias altamente tóxicas y restos de alimentos mezclados intencionalmente con vidrios molidos.
- Barrio Marayes: Residentes de la zona alertaron sobre la muerte repentina de varios perros y gatos en los últimos días, todos con síntomas compatibles con envenenamiento.
«Es una situación de extrema crueldad. No solo matan a los animales de forma agónica, sino que tirar vidrios y veneno a la calle es un peligro para cualquier chico que juegue en la vereda», manifestaron indignados los vecinos del lugar.
El pedido de la comunidad
Desde la organización Patitas Callejeras hicieron un llamado urgente a la solidaridad de la comunidad. Solicitaron a todos los vecinos que residan en las zonas afectadas y cuenten con cámaras de seguridad particulares que revisen las grabaciones de los últimos días para intentar identificar a los autores de estos ataques.
Asimismo, los proteccionistas remarcaron la necesidad de realizar las denuncias policiales correspondientes ante cada caso detectado. La legislación vigente penaliza el maltrato animal, y la formalización de las denuncias es una herramienta clave para que la Justicia investigue de oficio y se logre frenar esta alarmante ola de ataques antes de que se cobren más vidas.







