La Justicia de San Juan dictó sentencia definitiva en la causa por el trágico siniestro vial que le costó la vida a Fernando Mauro Allis, un motociclista de 40 años que falleció tras agonizar casi un mes debido a un choque en el centro sanjuanino. Mediante un juicio abreviado, el conductor del automóvil Renault Megane, Roberto González, admitió formalmente su responsabilidad penal en el hecho. El juez de Garantías, Sergio López Martí, homologó el acuerdo alcanzado entre la fiscalía y la defensa, aplicando una condena de ejecución condicional e inhabilitación para conducir.
El expediente de la investigación penal preparatoria detalla de forma fáctica que la tragedia se desencadenó el pasado 2 de febrero en horas del mediodía, concretamente en el cruce de Avenida Libertador General San Martín y calle Patricias Sanjuaninas, en el departamento Capital.
González se desplazaba en su vehículo por la avenida con sentido este-oeste y, al llegar a la intersección, realizó una maniobra de giro hacia el cardinal sur invadiendo el carril contrario de manera antirreglamentaria. En sentido opuesto avanzaba Allis en su motocicleta, quien no pudo esquivar el rodado mayor. El impacto frontal le provocó de manera inmediata lesiones medulares gravísimas de carácter irreversible. La víctima fue trasladada de urgencia al nosocomio público, donde falleció el 28 de febrero tras resistir internado casi cuatro semanas.
La causa, instruida bajo la órbita de la UFI Delitos Especiales N° 2 por el fiscal Francisco Nicolía, se resolvió antes del plazo estipulado de seis meses debido a la estrategia de la defensa técnica, encabezada por el abogado Fernando Echegaray Moya. El acuerdo abreviado contó con el aval explícito de la parte querellante representante de la familia Allis.
La condena impuesta a Roberto González por el delito de homicidio culposo incluye la pena de 2 años de prisión de cumplimiento condicional, sujeta a estrictas reglas de conducta para mantener la libertad. Asimismo, se le aplicó una inhabilitación especial que le prohíbe de forma absoluta conducir cualquier tipo de vehículo con motor por el plazo de 5 años. Los peritajes iniciales confirmaron que el test de alcoholemia realizado al imputado tras el choque había arrojado un resultado negativo ($0.0 \text{ g/l}$). Con la homologación del juez López Martí, el proceso penal quedó cerrado de forma definitiva.







