En un cierre de serie apasionante en Villa María, Las Panteras no pudieron doblegar a Sparta y se despidieron de la Liga Federal. Pese al resultado, el equipo de la calle Cortínez cerró una temporada histórica que marca un punto de inflexión para el básquet provincial.
El sueño de seguir avanzando en la Liga Federal de Básquet llegó a su fin para Urquiza, pero la sensación que queda en el ambiente es la de una misión cumplida. En el tercer y decisivo juego de la serie ante Sparta de Villa María, el conjunto sanjuanino se despidió tras caer 66-54, cerrando una etapa de crecimiento exponencial en el torneo nacional.
La serie fue una auténtica batalla táctica. Tras el triunfo inicial en San Juan 83-74 y la caída en el segundo juego en Córdoba, todo se definió en un tercer partido que tuvo sabor a final. Durante la primera mitad, Urquiza mostró sus credenciales: intensidad defensiva, orden táctico y una valentía que le permitió irse al descanso largo arriba por la mínima 32-31.
Sin embargo, el segundo tiempo presentó el escenario más adverso. La presión de la localía y una acumulación de faltas que condicionó la rotación defensiva de los dirigidos por Sergio Cabañas, especialmente tras la salida prematura de Gonzalo Bustos, le permitieron a Sparta capitalizar errores y cerrar el marcador con una efectividad que terminó sentenciando la serie.
Analizar el resultado frío sería injusto para un equipo que, desde su debut en la categoría, demostró estar a la altura de las exigencias. Las Panteras no solo compitieron, sino que se ganaron el respeto de sus rivales en una de las conferencias más complicadas del país.
El balance de esta temporada para el club de la calle Cortínez es sumamente positivo porque el equipo consolidó una identidad definida, apostando a una propuesta que nunca bajó los brazos y que hizo de la defensa su bandera. El mix entre la experiencia de sus referentes y el hambre de gloria de sus jóvenes permitió construir una estructura competitiva que dio pelea de igual a igual. Urquiza logró instalarse en los playoffs y dejar una base sólida para que el proyecto deportivo siga ganando terreno en la escena nacional.
La eliminación duele, pero la imagen que dejó el equipo en tierras cordobesas refuerza el camino trazado. Urquiza demostró que tiene los argumentos para ilusionarse: el proyecto está en marcha y el básquet sanjuanino, de la mano de esta camada, ya tiene un lugar de privilegio en la Liga Federal.







