El alarmante episodio de inseguridad ocurrió en el Loteo San Felipe 2. Un menor de edad fue descubierto in fraganti por la hija de la propietaria y retenido en la calle por los habitantes de la zona. Al llegar al lugar, la mamá del delincuente expresó su desesperación y afirmó estar cansada de sus conductas delictivas.
Un dramático hecho de inseguridad y conflicto familiar se registró este jueves por la tarde en el departamento Chimbas. Alrededor de las 16:00 horas, un menor de edad ingresó con fines de robo a una vivienda ubicada en las inmediaciones del Loteo San Felipe 2, desatando momentos de tensión que involucraron a los vecinos del barrio y a la propia madre del implicado.
El botín y el sorpresivo encuentro cara a cara
De acuerdo con el relato brindado por la damnificada a los medios, el delincuente tenía un objetivo muy preciso: un calefón que la familia había cambiado e instalado apenas el día anterior. En momentos en que la dueña de casa se encontraba descansando, el joven vulneró los accesos de la propiedad para llevarse el artefacto.
Sin embargo, el plan criminal se frustró cuando la hija de la propietaria escuchó ruidos extraños en el inmueble. Al investigar lo que sucedía, la joven se encontró cara a cara con el delincuente en el interior de la vivienda. Sus gritos de auxilio alertaron de inmediato a los vecinos de la zona, quienes salieron a la calle y observaron al menor mientras intentaba alejarse del lugar llevando el pesado calefón entre sus brazos.
Retención vecinal y la dramática confesión de la madre
Los habitantes del loteo reaccionaron con rapidez, alcanzaron al sospechoso a los pocos metros y lo retuvieron de forma civil hasta el arribo de los móviles policiales. Minutos más tarde, la madre del menor se presentó en la escena y reconoció a su hijo. Debido a que el joven recibió algunos golpes por parte de los vecinos durante el procedimiento de retención, las autoridades dispusieron su traslado para que fuera sometido a los estudios médicos de rigor, al tiempo que la Policía recepcionó la denuncia formal de la víctima.
El caso dejó al descubierto una profunda y compleja problemática sociofamiliar. Según manifestaron testigos que presenciaron la escena, la madre del menor expresó ante los presentes su total agotamiento y desesperación por las reiteradas acciones delictivas de su hijo. En ese contexto, la mujer confesó que en oportunidades anteriores ya habían intentado que el adolescente recibiera asistencia médica y tratamiento especializado, pero detalló que el joven se había escapado de las instituciones donde fue internado, evidenciando la falta de contención ante un drama que no cesa.







