De cara a las celebraciones por el día del Santo Patrono, San Juan vive una transformación silenciosa en uno de sus puntos más emblemáticos. Detrás de los andamios montados en la fachada de la Iglesia Catedral, un equipo de especialistas trabaja a contrarreloj en la restauración integral de las seis esculturas exteriores que custodian el ingreso al templo.
Las piezas intervenidas corresponden a los cuatro evangelistas, San Pedro y San Juan Bautista, las cuales presentaban un visible deterioro producto del paso del tiempo, las inclemencias climáticas, los sismos y sucesivas capas de pintura mal aplicadas en el pasado.
El párroco de la Catedral, Andrés Riveros, confirmó que el proyecto es posible gracias a la Ley de Mecenazgo y que la obra fue adjudicada tras un concurso a restauradores especializados de la provincia de Mendoza, con amplia trayectoria nacional e internacional en la conservación de patrimonio histórico.

Un trabajo minucioso en altura
A diferencia de otras intervenciones, las imágenes no fueron desmontadas debido a que están selladas con cemento bajo estrictas normas de seguridad sísmica. Por este motivo, los profesionales ejecutan las tareas directamente sobre andamios en altura.
El meticuloso proceso incluye la remoción de las múltiples capas de pintura acumuladas, la soldadura y reparación de grietas estructurales provocadas por los terremotos, y un tratamiento final con materiales impermeabilizantes para proteger el conjunto escultórico a futuro.
Desde la organización detallaron que el objetivo principal es que la escultura de San Juan Bautista esté completamente recuperada para este 24 de junio, coincidiendo con la tradicional fiesta patronal y la fogata. Esta puesta en valor se suma a la reciente restauración de las imágenes internas de la Inmaculada Concepción y San Pantaleón, consolidando un plan integral de resguardo de la memoria histórica y religiosa de la provincia.








