Un relevamiento de la asociación Amas de Casa del País revela el impacto de la crisis en la provincia. El 75,25% de los encuestados convive con compromisos financieros y la gran mayoría destina sus ingresos exclusivamente a comprar comida y pagar servicios básicos.
La presión sobre la economía familiar no da tregua en San Juan. Un reciente estudio llevado a cabo por la asociación Amas de Casa del País, realizado entre el 10 y el 19 de junio, arrojó una radiografía alarmante sobre la realidad financiera local: el 75,25% de los sanjuaninos arrastra algún tipo de deuda en la actualidad. Esto significa que tres de cada cuatro personas conviven con obligaciones financieras pendientes, mientras que apenas el 24,75% aseguró mantener sus cuentas al día.
El informe, que contempló una muestra de 400 personas en la provincia, expone el profundo desasosegamiento que viven los hogares para llegar a fin de mes. En materia de ingresos, los datos muestran una fuerte precarización: más de la mitad de los encuestados (50,3%) afirmó percibir un salario de entre 200.000 y 400.000 pesos mensuales, montos que quedan visiblemente relegados frente al costo de la canasta básica. En tanto, solo un exiguo 10,6% indicó que supera el millón de pesos por mes.
El destino de los ingresos: una economía de subsistencia Al indagar sobre en qué se consume el dinero del hogar, los resultados reflejan que los recursos se esfuman casi en su totalidad en necesidades primarias. El 94% de los encuestados señaló que destina su plata prioritariamente a alimentos. Por detrás se ubica el pago de servicios públicos con el 67,4%, la salud con el 53,2% y la educación con el 35,9%.
Ante este escenario de bolsillos ajustados, las familias se ven forzadas a recurrir al financiamiento para cubrir el día a día. Las deudas más recurrentes de los sanjuaninos están encabezadas por el pago de servicios (luz, gas, agua), mencionado por el 54,2% de la muestra, seguido muy de cerca por los saldos de las tarjetas de crédito (52,8%) y los préstamos personales (48,8%).
Un dato que grafica la gravedad de la crisis es el crecimiento de las estrategias informales de subsistencia: el 30,6% de los encuestados reconoció que recurre a las compras fiadas, mientras que un 8% arrastra deudas específicamente en farmacias para poder adquirir medicamentos.
El perfil sociodemográfico del relevamiento estuvo concentrado mayoritariamente en la población económicamente activa de mediana edad, donde las personas de entre 41 y 60 años representaron más del 56% de las respuestas, siendo el sector que hoy asume la mayor carga de sostén familiar en un contexto que fuerza al endeudamiento constante para poder subsistir.








