Las abogadas de las familias solicitaron cinco años de prisión efectiva ante el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz. Entre las víctimas del hundimiento ocurrido en 2017 se encuentran los sanjuaninos Cayetano Vargas, Renzo Silva y Ricardo Alfaro, cuyos allegados siguen exigiendo justicia.
A casi nueve años de una de las mayores tragedias navales de la historia argentina, el juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan ingresó en su etapa decisiva. Durante la primera jornada de alegatos de las querellas unificadas en Río Gallegos, las abogadas Lorena Arias y Valeria Carreras solicitaron al Tribunal Oral Federal de Santa Cruz la pena máxima para los cuatro exjefes navales imputados, acusándolos de operar una embarcación degradada y de normalizar el riesgo institucional.
Las penas solicitadas y el desgarrador argumento querellante
Las representantes de los familiares solicitaron concretamente la pena de cinco años de prisión de cumplimiento efectivo, diez años de inhabilitación especial para ejercer cargos públicos y el pago de las costas del proceso. El pedido recayó sobre el contralmirante retirado Luis Enrique López Mazzeo, el ex capitán de navío Claudio Villamide, el capitán de navío retirado Héctor Alonso y el capitán de fragata retirado Hugo Correa, imputados por los delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y estrago culposo agravado por el resultado de muerte.

en el Atlántico Sur mientras regresaba a Mar del Plata desde Ushuaia.
«No fue el mar el que los hundió, fue la distancia entre lo que los reglamentos exigían y lo que efectivamente se hizo», sentenció la abogada Arias en un tramo de su exposición. La querella demostró que las autoridades sabían del deterioro técnico del buque, el cual llevaba 44 meses sin ingresar a dique seco para mantenimiento mayor, y cuestionó que se priorizara mantener operativo el único submarino disponible pese a las advertencias: «Adiestrados estaban, alistados no».
El eterno reclamo de justicia en San Juan
El naufragio del TR-1700 ARA San Juan (S-42) se produjo el 15 de noviembre de 2017 en el Atlántico Sur mientras regresaba desde Ushuaia hacia Mar del Plata. La tragedia golpeó de cerca a la provincia de San Juan, ya que entre los 44 héroes que perdieron la vida se encontraban tres comprovincianos: Cayetano Vargas, Renzo Silva y Ricardo Alfaro.
Frente a la estrategia previsible de las defensas, que intentarán argumentar que no se puede probar con exactitud matemática qué ocurrió en los últimos segundos antes del colapso, la querella fue tajante al señalar que ese detalle es «jurídicamente irrelevante» debido a que la acumulación de fallas técnicas previas hacía que el trágico desenlace fuera objetivamente previsible. Las audiencias continuarán con las exposiciones del resto de las partes antes de que el tribunal dicte una sentencia definitiva.








