El delincuente, identificado como Alberto Samuel Sánchez, admitió su responsabilidad en dos brutales robos cometidos la misma madrugada en el barrio René Favaloro. Deberá cumplir la pena efectiva en el Penal de Chimbas.
La Justicia de San Juan dictó una condena de cinco años de prisión de cumplimiento efectivo para Alberto Samuel Sánchez, un delincuente que protagonizó una violenta seguidilla delictiva en el departamento Pocito. La pena fue resuelta este martes mediante un juicio abreviado tras un acuerdo entre la defensa del acusado y los integrantes de la UFI Delitos contra la Propiedad, coordinada por el fiscal Leonardo Villalba junto a Gabriela Barrientos, Javier Rodríguez e Inés Vega. Sánchez admitió haber cometido dos feroces robos durante la madrugada del 21 de enero de 2026.
Terror para una madre y sus hijos
El primero de los hechos tuvo lugar en una vivienda del barrio René Favaloro. Sánchez irrumpió en el inmueble aprovechando que la dueña de casa se había ausentado por unos momentos, dejando solos a sus dos hijos menores de edad. Al regresar, la mujer se topó con el malviviente, quien la amenazó de muerte de forma inmediata exigiéndole dinero en efectivo y su teléfono.
Para quebrar la resistencia de la víctima, el ladrón le advirtió con frialdad que atentaría contra la vida de los niños si no obedecía a sus órdenes, al mismo tiempo que la intimidó asegurándole que le prendería fuego la casa si se comunicaba con la Policía. Tras sembrar el terror en la familia, huyó del lugar llevándose un celular y una bicicleta.
Violento ataque a una anciana de 73 años
Apenas minutos después de su primer ataque y a escasas cuadras de distancia dentro del mismo complejo habitacional, el delincuente se dirigió a la propiedad de una jubilada de 73 años. Luego de exigir con insistencia que le abrieran la puerta, Sánchez destrozó una de las ventanas y logró colarse por la fuerza al interior de la vivienda.
Una vez adentro, arremetió brutalmente contra la anciana propinándole golpes de puño en el rostro y diferentes partes del cuerpo. La agresión física hizo que la víctima cayera pesadamente al suelo, provocándole heridas de extrema gravedad. Los exámenes médicos constataron posteriormente que la jubilada sufrió una luxación de hombro y una fractura en el cuello del húmero derecho. Tras dejar a la mujer herida en el piso, el malviviente escapó con un televisor y un teléfono celular.
Debido a la acumulación de los expedientes, la calificación legal unificada comprendió los delitos de robo simple y robo agravado por las lesiones graves provocadas, ambos en concurso real, lo que derivó en su inmediato traslado al Servicio Penitenciario Provincial.
Fuente: Diario de Cuyo.








