El director del SPP, Carlos Suárez, confirmó el inicio de los testeos técnicos para bloquear dispositivos móviles de forma selectiva dentro de la unidad sin afectar a los vecinos de la zona. Se busca la modernización tecnológica del complejo carcelario.
El Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de San Juan puso en marcha un ambicioso plan de modernización tecnológica que apunta a erradicar de forma definitiva las comunicaciones no autorizadas en el Penal de Chimbas. El director de la institución, Carlos Suárez, confirmó que esta misma semana comenzaron las pruebas de campo para implementar un sistema de inhibición selectiva de señales, una herramienta clave para evitar que los internos utilicen teléfonos móviles o redes inalámbricas ilegales para coordinar delitos o mantener contactos externos fuera de la ley.
Bloqueo quirúrgico sector por sector
El plan de ejecución se está desarrollando de manera minuciosa con el objetivo de lograr un bloqueo quirúrgico que anule la señal de los dispositivos no autorizados sin generar inconvenientes en las frecuencias de los vecinos que residen en los alrededores del complejo. Para ello, un equipo técnico de una empresa proveedora especializada ya identificó los puntos estratégicos dentro del establecimiento y se encuentra trabajando por sectores y pabellones, evaluando el alcance real de los inhibidores.
Una vez recolectados y analizados todos los datos de estos testeos, se determinará la solución tecnológica más adecuada para la realidad operativa del penal. De todas formas, Suárez detalló que la efectividad definitiva y el ensamble final del despliegue dependerán de la evaluación técnica de la Secretaría de Seguridad, además de la correspondiente asignación y disponibilidad de recursos por parte de los Ministerios de Seguridad y de Hacienda.
El control tradicional no se detiene
Mientras se avanza hacia este importante salto tecnológico, las autoridades penitenciarias aclararon que no se descuidan los métodos tradicionales de prevención. En declaraciones a Radio Sarmiento, el director del SPP enfatizó que las requisas forman parte de una política de seguridad permanente e integral impulsada por la gestión provincial, descartando que se trate de respuestas espasmódicas.
Actualmente, el Penal de Chimbas alberga una población de 1.843 internos, de los cuales el 90% ya cuenta con condena firme. Ante este escenario, el establecimiento mantiene activos controles constantes en los pabellones, en los ingresos de visitas, del personal de guardia y de civiles, sumando requisas sorpresa en los talleres y ámbitos educativos para contrarrestar de inmediato el ingreso o tenencia de cualquier elemento prohibido.
Fuente: Tiempo de San Juan.








