A pesar de la persistente demanda y el dinamismo comercial impulsado por la renovación tecnológica, los comercios sanjuaninos advierten sobre un escenario cada vez más complejo debido al recorte en los planes de cuotas y el encarecimiento del crédito.
El mercado de electrodomésticos en la provincia de San Juan muestra señales de fuerte dinamismo en un rubro clave: la venta de televisores. Según un relevamiento por los principales comercios del microcentro y grandes superficies de la provincia, el ritmo de operaciones comerciales se ha mantenido en niveles sumamente positivos durante las últimas semanas, traccionado por el recambio tecnológico constante y las ofertas de las marcas líderes en pantallas de gran tamaño.
Sin embargo, este panorama alentador en el volumen de unidades vendidas comienza a contrastar con una realidad financiera que preocupa tanto a comerciantes como a los consumidores locales. Las opciones de financiamiento a largo plazo, histórico motor de las compras de bienes durables en el país, han comenzado a experimentar severas limitaciones y un encarecimiento general en las tasas de interés.
«El interés por renovar las pantallas sigue intacto, pero la pérdida de planes de cuotas sin interés o el fuerte recargo financiero reduce significativamente el poder de compra de las familias sanjuaninas», explicaron referentes del sector comercial.
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Hasta hace unos meses, los consumidores disponían de una variedad de herramientas crediticias institucionales y promociones bancarias que permitían diluir el impacto del costo total del equipo en plazos extendidos de 12 o hasta 18 meses. Hoy en día, la oferta disponible en los mostradores se ha concentrado mayormente en planes más cortos, de 3 a 6 cuotas, muchas de ellas con un costo financiero total (CFT) sustancial que incrementa drásticamente el valor final del producto.
Desde los locales comerciales minoristas apuntan que el ticket promedio se ha inclinado hacia los Smart TVs de gamas medias y pantallas de entre 43 y 50 pulgadas. Las opciones premium de dimensiones superiores quedan cada vez más reservadas para un segmento reducido que cuenta con la liquidez necesaria o márgenes de tarjeta de crédito extremadamente elevados, un recurso que escasea en los asalariados promedio de la provincia.
Frente a esta coyuntura, las cadenas locales buscan implementar alternativas comerciales creativas, tales como descuentos directos por pago en efectivo, transferencias electrónicas o acuerdos directos con financieras locales, intentando así amortiguar el impacto de las restricciones crediticias nacionales y evitar una inminente desaceleración del consumo en la segunda mitad del año.








