La iniciativa interministerial “Un cuadrito que abriga” reunió a emprendedores sociales, alumnos y docentes de Escuelas de Capacitación Laboral de toda la provincia. Los abrigos artesanales serán donados a escuelas de zonas alejadas y familias vulnerables tras el receso invernal.
Una destacada muestra de talento, compromiso y tejido comunitario se vivió en San Juan bajo una cruzada solidaria de alcance provincial. Más de 500 tejedoras y tejedores provenientes de distintos departamentos se sumaron a la campaña “Un cuadrito que abriga”, logrando confeccionar unas 60 mantas tejidas a crochet que tendrán un destino netamente benéfico en el territorio local.

El origen de la iniciativa y el legado de Doña Paula
La convocatoria fue articulada de manera interministerial por la Dirección de Economía Social y la Dirección de Educación Técnica y Formación Profesional. El propósito central del encuentro fue celebrar el Día Provincial de la Tejedora —instituido formalmente cada 27 de junio por la Ley 2266— en coincidencia con la fecha de nacimiento de Doña Paula Albarracín de Sarmiento (1774). La madre del prócer sanjuanino, experta en el telar artesanal, es el máximo símbolo provincial del sustento familiar y de la transmisión cultural de este saber de generación en generación, ya que mediante la venta de sus mantas y abrigos pudo sostener a sus hijos.
La propuesta de tejer cuadraditos para unirlos en mantas nació originalmente en Calingasta hace más de una década, impulsada por la docente Paola González. Con el fin de expandir el proyecto y hacerlo trascender a toda la provincia, la educadora solicitó el apoyo de los ministerios locales, logrando multiplicar exponencialmente la cantidad de participantes y piezas terminadas.


Unión de saberes y destino de las donaciones
La jornada en vivo sirvió como espacio de encuentro para entrelazar los cuadrados de lana de 20×20 centímetros que los asistentes trajeron listos desde sus hogares y escuelas. Más allá del fin asistencial, la puesta en común funcionó como una plataforma para intercambiar tradiciones textiles y proyectar futuros emprendimientos compartidos en el sector.
Las 60 mantas obtenidas como resultado de la jornada ya tienen un cronograma de distribución establecido. Según informaron las autoridades, una vez concluido el receso de invierno, las piezas serán repartidas en escuelas ubicadas en las zonas más alejadas de San Juan, así como en diversos espacios institucionales vinculados a la asistencia de las familias que más lo necesitan.
El evento contó con el acompañamiento presencial y el aval de la ministra de Educación, Silvia Fuentes; el ministro de Familia y Desarrollo Humano, Carlos Platero; la directora de Economía Social, Cinthya Garrido; y el director de Educación Técnica, Rodolfo Navas.
Fuente: Tiempo de San Juan







