El ministro de Economía, Roberto Gutiérrez, advirtió sobre la «fuerte rigidez» de las cuentas públicas. De cada 100 pesos que ingresan a la provincia, solo quedan 18 para remedios, seguridad y obras. La planta de empleados creció en 15.000 personas durante la gestión anterior.
El escenario financiero de San Juan presenta un desafío estructural que condiciona cualquier plan de inversión a largo plazo. Según los datos oficiales presentados por el ministro de Economía, Roberto Gutiérrez, la provincia alcanzó un nivel de rigidez en su gasto que deja un margen de maniobra extremadamente escaso: a partir de este mes de marzo, el 82,19% de los recursos disponibles se utilizarán exclusivamente para cubrir la masa salarial de la administración pública.
“El gasto más importante de la Provincia son los sueldos”, sintetizó el funcionario, poniendo en cifras una realidad que preocupa al Ejecutivo. La grilla salarial mensual demandará una erogación de $130.000 millones, un monto que, lejos de ser estático, tendrá nuevas presiones al alza con los incrementos previstos para mayo y junio.
Los números de la «caja» provincial
Para entender la magnitud del impacto, es necesario desglosar los ingresos reales que efectivamente quedan en las arcas de la provincia tras el reparto legal:
- Ingresos Brutos: San Juan recibe aproximadamente $156.000 millones por coparticipación federal y suma otros $30.000 millones de recaudación propia.
- El «Filtro» Municipal: De ese total, la Provincia retiene el 86%, ya que el resto se distribuye automáticamente a los municipios.
- Recurso Neto: El monto disponible efectivo para la administración central ronda los $158.160 millones.
Al contrastar los $130.000 millones de sueldos contra los $158.160 millones disponibles, el resultado es contundente: solo quedan $28.160 millones (el 17,81%) para sostener todo el funcionamiento del Estado. Con ese remanente se deben comprar insumos hospitalarios y medicamentos, mantener las patrullas policiales, reparar escuelas y ejecutar cualquier tipo de asistencia social u obra pública.
El factor de la planta estatal
Gutiérrez fue tajante al señalar el origen de esta saturación del presupuesto, apuntando a la herencia recibida en términos de recursos humanos. Actualmente, San Juan cuenta con una planta de 52.000 empleados públicos.
“En la última gestión se incrementaron en 15.000, y ahí está el problema”, subrayó el ministro, vinculando directamente el crecimiento de la planta de personal con la actual falta de liquidez para otras áreas sensibles.
El desafío de la «eficiencia»
Ante este panorama, el Ministerio de Economía ya trabaja en una hoja de ruta para intentar equilibrar la balanza. Si bien no se precisaron medidas de choque inmediatas, Gutiérrez adelantó que están “evaluando medidas para eficientizar el gasto”.
El reto no es menor: con un calendario de aumentos salariales ya comprometido para el primer semestre y una estructura estatal robustecida en los últimos años, el Gobierno deberá agudizar el ingenio para garantizar los servicios básicos sin que las cuentas entren en zona de déficit, en un contexto nacional donde los recursos coparticipables siguen siendo esquivos.







