Un delincuente protagonizó una huida de película que terminó de la peor manera para sus planes. Tras cometer un ilícito e intentar perderse de la vista policial saltando entre viviendas, tomó la errónea decisión de ingresar a un predio del Ejército Argentino, donde fue reducido en cuestión de segundos.
Una insólita secuencia delictiva tuvo lugar en las últimas horas en el departamento de Rivadavia, dejando como saldo a un malviviente tras las rejas tras cometer un grueso error táctico en su intento de fuga. El sujeto, cuya identidad se mantiene bajo reserva, huía a toda velocidad por las cubiertas y techos de las viviendas de la zona.
Según indicaron fuentes policiales abocadas al caso, todo comenzó cuando los vecinos de un barrio rivadaviense alertaron a las autoridades mediante llamadas al 911 sobre la presencia de un sospechoso merodeando las propiedades con aparentes intenciones de robo. Al notar la veloz llegada de las patrullas policiales de la cuadrícula correspondiente, el malviviente decidió emprender una veloz huida ganando altura y saltando de medianera en medianera.
La persecución, que mantenía en vilo a los habitantes de la zona, dio un giro inesperado cuando el fugitivo divisó lo que parecía ser un amplio patio o descampado y decidió arrojarse con fuerza hacia el interior para buscar refugio y camuflarse en la oscuridad. Sin embargo, el destino elegido resultó ser un complejo militar estratégico de la provincia.
Al caer dentro de la jurisdicción militar, los sistemas de seguridad y las guardias internas se activaron de inmediato. El personal del Ejército Argentino, apostado en los puestos de vigilancia y estrictamente entrenado para responder ante intrusiones perimetrales, divisó al intruso y lo redujo de forma instantánea en el suelo, antes de que este pudiera comprender dónde se encontraba o intentar una nueva vía de escape.
Posteriormente, las autoridades de la fuerza militar procedieron a formalizar la entrega del detenido a los efectivos de la Policía de San Juan, quienes lo trasladaron a la comisaría jurisdiccional bajo los cargos correspondientes de violación de domicilio, tentativa de hurto y resistencia a la autoridad. El caso quedó en manos de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) de Flagrancia en turno, que determinará las medidas judiciales y las penas a seguir en las próximas horas.







