El Tribunal Oral Federal dictó el veredicto este mediodía y eximió de culpa al reconocido penalista sanjuanino y a su socio, el ciudadano colombiano John Sebastián Quevedo. La Fiscalía Federal y la PROTEX habían solicitado una pena de 12 años de prisión efectiva, acusándolos de explotar sexualmente a 37 mujeres a través de una agencia de modelaje webcam.
El Tribunal Oral Federal (TOF) de San Juan dictó un fallo de fuerte repercusión institucional y social al absolver al abogado penalista Gustavo De la Fuente y a su socio, John Sebastián Quevedo, en el marco de la resonante causa por presunta trata de personas con fines de explotación sexual que los tenía como principales imputados. La resolución, dada a conocer este mediodía por el tribunal que preside el magistrado Daniel Doffo, puso fin a un debate oral que se extendió durante varias semanas y que mantuvo en vilo a la opinión pública local.
El pedido de la Fiscalía y el esquema de «Belle Argentina»
La decisión del tribunal corrió en sentido opuesto al severo requerimiento planteado por la acusación pública durante los alegatos finales. El fiscal federal Fernando Alcaraz, quien trabajó en conjunto con la cotitular de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), María Alejandra Mángano, había solicitado formalmente una condena de 12 años de prisión de cumplimiento efectivo para ambos procesados.
De acuerdo con la hipótesis que sostuvo la fiscalía a lo largo del juicio, los imputados habrían montado una organización criminal que funcionó entre marzo de 2022 y julio de 2024. El objetivo de la estructura —según los fiscales— era captar a mujeres en condiciones de extrema vulnerabilidad social y económica para luego explotarlas sexualmente mediante la emisión de transmisiones en vivo en plataformas internacionales de contenido para adultos. La acusación afirmaba que el esquema operaba en el departamento Capital bajo la fachada de la agencia de modelaje webcam Belle Argentina, lugar donde presuntamente se les retenía un porcentaje de sus ganancias, se les aplicaban multas económicas y se aprovechaban de sus necesidades financieras.

La estrategia de la defensa y las últimas palabras de De la Fuente
Por su parte, la defensa técnica de De la Fuente, ejercida por el abogado Fernando Castro, fundamentó su estrategia en demostrar la inexistencia del delito de trata de personas. Castro argumentó ante los jueces que su cliente cumplía un rol estrictamente limitado al de asesor legal de la firma Belle Argentina, sin ningún tipo de injerencia ni control operativo sobre el funcionamiento diario del establecimiento.
Asimismo, los defensores sostuvieron que las 37 mujeres mencionadas en la causa ingresaron y permanecieron en la agencia de forma complementaria y voluntaria para mejorar sus ingresos económicos. Subrayaron que en ningún momento estuvieron privadas de su libertad ambulatoria, no sufrieron la retención de sus documentos de identidad ni enfrentaron coacciones o impedimentos físicos para abandonar la actividad laboral si así lo deseaban.
Horas antes de que se leyera el veredicto absolutorio, Gustavo De la Fuente hizo uso del derecho a expresar sus últimas palabras ante el tribunal en una exposición que se prolongó por más de diez minutos. En su declaración, el abogado penalista cargó con dureza contra la instrucción del Ministerio Público Fiscal, señalando que pasó dos años privado de su libertad de manera preventiva basándose únicamente en «supuestos» y sin elementos probatorios reales.
“Nunca tuve intención de explotar absolutamente a nadie. Soy inocente y jamás hice absolutamente nada por fuera de la ley”, sentenció con firmeza De la Fuente ante los magistrados, en un mensaje donde además solicitó formalmente a los medios de comunicación que se encarguen de difundir la verdad del proceso judicial.







