El escenario político de San Juan comienza a agitarse de cara a las próximas renovaciones legislativas y ejecutivas. El Partido Bloquista, liderado por el diputado Luis Rueda, ya tiene en sus manos el borrador de un nuevo Código Electoral. Tras la caída del proyecto anterior, la «fuerza de la estrella» redefine su estrategia con un objetivo claro: modernizar el sistema de votación sin perder el músculo territorial en los departamentos.
Los tres pilares de la reforma
El proyecto busca un equilibrio entre el reclamo de transparencia del oficialismo y la necesidad de contención política de los frentes. Los puntos centrales son:
- Boleta Única Papel (BUP): El fin de la «boleta sábana». El Estado proveería una sola papeleta donde el elector marca su opción. Un sistema más económico y transparente que evita el histórico «robo de boletas».
- Lemas «Acotados» en Municipios: A diferencia del sistema actual (Sipad), el bloquismo propone que en la categoría de Intendente solo pueda haber hasta tres candidatos por frente. Esto evitaría la confusión de casos como el de Chimbas en 2023, donde hubo más de 30 aspirantes.
- Un solo candidato a Gobernador: Para la categoría máxima provincial, se eliminaría la sumatoria de votos. Cada frente iría con una sola fórmula, simplificando la elección del Ejecutivo.
El factor Iglesia y Zonda
¿Por qué el bloquismo insiste en mantener algo de los «Lemas»? La respuesta está en el territorio. El partido busca proteger sus gestiones actuales y dar pelea en distritos clave:
- En Iglesia, con la imposibilidad de reelección de Jorge Espejo, el nombre de Gustavo Deguer aparece como la carta fuerte.
- En Zonda, la apuesta sería el recambio con el diputado Miguel Atampiz.
- Figuras como Graciela Caselles (Caucete) y Andrés Chanampa (Chimbas) también ganarían terreno con este sistema de «tres candidatos», permitiendo que el bloquismo compita internamente dentro del frente oficialista sin ser «absorbido» por los candidatos directos del gobernador Orrego.
El desafío legislativo
La moneda está en el aire. Mientras el oficialismo provincial ha manifestado su intención de derogar totalmente cualquier rastro de la Ley de Lemas, la propuesta bloquista podría funcionar como un «puente». Este sistema permitiría al frente de Marcelo Orrego captar votos de diversos sectores en los departamentos, algo que al «orreguismo puro» a veces le cuesta conseguir con dirigentes propios.
Además, el proyecto insiste en un punto que ya genera consenso: el debate obligatorio para los candidatos a la Gobernación, elevando la vara de la discusión pública en San Juan.







