El aparatoso episodio ocurrió en la Villa Ramos durante la madrugada de este jueves. El propietario de la vivienda se quitó el abrigo para intentar pasar por la pequeña abertura, pero quedó atascado a la altura del torso. Sus gritos de auxilio alertaron al barrio y motivaron un operando de rescate del Cuartel de Bomberos de Rawson.
Un insólito y dramático percance doméstico alteró la tranquilidad de los vecinos de la Villa Ramos, en el departamento Chimbas. Un hombre terminó atrapado en una incómoda trampa de ladrillo y cemento en su propia vivienda tras calcular mal sus movimientos e intentar ingresar a la propiedad a través del ventilete del baño.
El singular hecho se desencadenó cuando el propietario, por razones que no trascendieron, buscó una vía alternativa para entrar a su hogar. Al identificar la pequeña abertura del baño, decidió que era una opción viable y, para facilitar el deslizamiento, optó por quitarse la remera y el abrigo que llevaba puestos. Sin embargo, la maniobra falló de manera rotunda: tras introducir una parte de su cuerpo, quedó completamente atascado a la altura del torso, sin posibilidades de avanzar hacia el interior ni de retroceder hacia la calle.
Luego de pasar varios minutos realizando forcejeos y contorsiones estériles que solo agravaron su situación, al hombre no le quedó más alternativa que comenzar a gritar desesperadamente para solicitar ayuda. Al escuchar los clamores en medio de la noche, los vecinos del loteo se alertaron de inmediato creyendo que se trataba de un delincuente atrapado in fraganti, lo que generó una rápida alarma comunitaria y la convocatoria de las fuerzas de seguridad.
La compleja situación motivó la presencia de una dotación del Cuartel de Bomberos de Rawson. Al arribar al lugar y constatar que se trataba de un accidente en el que estaba involucrado el dueño de casa, los rescatistas iniciaron un paciente trabajo técnico sobre la estructura edilicia hasta conseguir destrabar por completo al individuo.
Afortunadamente para el damnificado, la maniobra fue exitosa y fue extraído sano y salvo, sin presentar heridas de gravedad. Una vez liberado, el propietario pudo aclarar formalmente lo sucedido ante el personal de la Policía de San Juan que se había hecho presente por la confusión, quedando todo registrado como un aparatoso y llamativo blooper hogareño que, por suerte, no pasó a mayores.







