Durante el trascendental choque eliminatorio entre Portugal y España, el delantero del Chelsea llamó la atención de todos al cambiarse el calzado y regresar a la cancha con un agujero grande en la parte trasera de su pie. El futbolista padece el síndrome de Haglund, una dolorosa anomalía ósea que lo obliga a romper sus botines para aliviar la presión en el talón.
Las apasionantes eliminatorias mundialistas entre Portugal y España no solo dejaron postales deportivas memorables para la eternidad —como el abrazo final entre Cristiano Ronaldo y Lamine Yamal, o los intensos duelos en velocidad entre Rodrigo y Bernardo Silva—, sino también un asunto sumamente curioso e inesperado que tuvo como protagonista a Pedro Neto. Durante el encuentro disputado en Dallas, al atacante del Chelsea se le rompió uno de sus botines e inmediatamente acudió al banco de suplentes para sustituirlo. Sin embargo, la sorpresa de los espectadores fue total cuando el futbolista regresó al césped con otro calzado que lucía exactamente el mismo desperfecto: un agujero de gran tamaño en la zona del contrafuerte.
La explicación médica: Síndrome de Haglund

Lejos de tratarse de una casualidad, un accidente de utilería o una cábala, la llamativa condición del calzado de Pedro Neto responde a una estricta necesidad médica. El extremo de 26 años padece el denominado síndrome de Haglund, una Routine indispensable a la que suele recurrir cuando acumula mucho tiempo de exigencia física sobre el terreno de juego. Jugar con un calzado modificado de esa manera le permite relajar la presión en la zona posterior del pie, disminuyendo el dolor y evitando el roce constante de la prenda rígida contra la delicada piel de su talón.
El síndrome o enfermedad de Haglund es una alteración ósea en la cual el hueso calcáneo presenta una prominencia o sobrecrecimiento anormal. Esta deformidad o bulto duro roza de forma continua contra el tendón de Aquiles, lo que termina desencadenando dolores intensos en el deportista de alto impacto, además de la enrojecimiento e inflamación de la bolsa sinovial (bursitis) en la parte posterior del pie.
Síntomas, causas y cómo tratar la afección
Los principales síntomas clínicos que caracterizan a esta patología y que afectan a deportistas de elite incluyen:
- Un bulto duro visible y palpable en la parte posterior del talón.
- Dolor intenso al iniciar la marcha, especialmente al levantarse por las mañanas.
- Enrojecimiento e inflamación localizada de la piel en esa zona.
- Molestias que se agravan notablemente por el uso de calzado cerrado, rígido o de contrafuerte duro.
Si bien la etiología de la enfermedad suele estar ligada a una predisposición anatómica o hereditaria —como tener pie cavo—, el problema se desencadena o recrudece por factores biomecánicos, una pisada incorrecta, el acortamiento de los músculos de la pantorrilla (gemelos y sóleo) o el uso de zapatos con tacones rígidos que comprimen el talón.
Por lo general, el manejo inicial de la patología es conservador y busca disminuir la fricción y la respuesta inflamatoria. Las principales terapias recomendadas abarcan el cambio de calzado (utilizando zapatos abiertos, de talón blando o taloneras para disminuir la tensión sobre el tendón), sesiones de fisioterapia enfocadas en ejercicios de estiramiento de la cadena posterior de la pierna y, en caso de persistir el dolor intenso, la administración de medicación antiinflamatoria o infiltraciones ecoguiadas.







