La gestión de Javier Milei busca recortar el 10% de la planta estatal de forma escalonada. La medida se da en un contexto de caída en la recaudación y un índice de desempleo que ya alcanza el 7,5%.
En el marco de su política de reducción del gasto público y búsqueda del equilibrio fiscal, la administración de Javier Milei confirmó que durante el transcurso de 2026 llevará adelante un ambicioso plan de achicamiento del Estado. El objetivo central es reducir la planta de personal estatal en un 10%, lo que implicará la desvinculación de más de 27.000 trabajadores a lo largo del año.
Un plan en etapas Fuentes oficiales indicaron que el proceso de recorte no será inmediato, sino que se ejecutará de manera escalonada en los cuatro trimestres de 2026. La primera fase comenzará en los próximos días con una tanda inicial que afectará a entre 5.000 y 6.000 puestos. Este ajuste alcanzará no solo a la Administración Pública Nacional (APN), sino también a diversas empresas y sociedades controladas por el Estado.
Las razones detrás del recorte Desde Balcarce 50 argumentan que esta poda en los gastos de funcionamiento es indispensable para compensar la caída en la recaudación impositiva, derivada del freno en la actividad económica. Al mes de enero, el Sector Público Nacional registraba un total de 278.705 empleados, cifra que el Ejecutivo busca comprimir para aliviar la presión de la masa salarial sobre las cuentas públicas y garantizar el superávit financiero.
Preocupación por el mercado laboral La noticia llega en un momento de fragilidad social. Según los últimos datos del INDEC al cierre de 2025, la desocupación en Argentina escaló al 7,5%, afectando a más de 1,7 millones de personas.
A pesar de que el incremento del desempleo y la eliminación de puestos estatales generan tensión en los principales centros urbanos del país, el Gobierno ratificó su postura: consideran que el ordenamiento de las cuentas públicas es la única herramienta válida para estabilizar la economía y frenar la inflación a largo plazo.







