El sujeto había sido detenido recientemente tras ser acusado de robar un automóvil. Pese a su frondoso prontuario y sus múltiples antecedentes penales, la Justicia dispuso su liberación, generando preocupación en el ámbito policial.
La justicia local volvió a encender la polémica tras dictar la liberación de un peligroso y conocido delincuente del ambiente delictivo sanjuanino. Se trata del sujeto apodado como el «Cara Moneda», quien recientemente había sido aprehendido bajo la acusación de haber sustraído un automóvil, pero que ya recuperó la libertad a las pocas horas de su detención.
El malestar y la sorpresa no tardaron en replicarse en las filas policiales y en la opinión pública debido al frondoso prontuario que arrastra el sospechoso. Lejos de ser un debutante en el delito, el «Cara Moneda» cuenta en su haber con seis condenas previas de cumplimiento efectivo por diversos hechos delictivos, lo que demuestra una marcada reincidencia y nula voluntad de reinserción social.
Un historial marcado por el delito y la violencia
A las seis sentencias condenatorias que ya pesan sobre sus hombros, se le suma un antecedente aún más grave: en su pasado estuvo formalmente vinculado a la investigación de un crimen. Aunque en aquella oportunidad logró sortear el peso máximo de la ley por ese homicidio, su nombre quedó firmemente grabado en las carpetas de máxima peligrosidad de la Policía de San Juan.
En esta última ocasión, el delincuente fue interceptado y puesto a disposición de las autoridades judiciales tras ser señalado como el autor del robo de un vehículo. Sin embargo, y a pesar de la gravedad del hecho y del evidente riesgo procesal que representa un individuo con semejantes antecedentes, las medidas cautelares resultaron insuficientes para mantenerlo tras las rejas, otorgándosele el beneficio de la libertad mientras se sustancia el proceso.
La decisión judicial vuelve a poner sobre la mesa el debate en torno a la denominada «puerta giratoria» de la justicia, especialmente en casos de delincuentes reincidentes y considerados de alta peligrosidad para los ciudadanos de la provincia. Por el momento, el «Cara Moneda» camina nuevamente por las calles, bajo la estricta pero siempre cuestionada mirada de los vecinos y las fuerzas de seguridad.







