El camino hacia el banquillo de los acusados parece no tener retorno para el ex presidente. La Cámara Federal ratificó la validez de la causa que investiga a Alberto Fernández por violencia de género, desestimando de plano el último intento de sus abogados para declarar la nulidad del expediente.
El núcleo del reclamo defensista se centraba en invalidar las actuaciones previas al apartamiento del juez Julián Ercolini. Sin embargo, los camaristas fueron contundentes: los actos procesales anteriores siguen plenamente vigentes. El fallo del juez Eduardo Farah dejó claro que el apartamiento del magistrado original no contamina las pruebas ni las resoluciones ya dictadas, lo que blinda el avance de la causa hacia el debate oral.
A pesar de este golpe a la estrategia de la defensa, el tribunal ordenó la producción de nuevas pruebas, una medida destinada a robustecer el expediente antes de las instancias finales.
Actualmente, Fernández enfrenta un procesamiento firme por lesiones leves, lesiones graves y amenazas coactivas, cargos derivados de los hallazgos en el celular de su ex secretaria, María Cantero. Con esta decisión judicial, la investigación, iniciada a partir de las denuncias de su ex pareja Fabiola Yañez, consolida su curso hacia el juicio oral, dejando al ex mandatario en una posición procesal cada vez más comprometida.







