La historia de Sheila Lourdes Oro Fernández tuvo el desenlace que nadie quería. La niña de 6 años, oriunda del departamento Pocito, falleció este jueves luego de permanecer varios días internada en estado crítico en la terapia intensiva del Hospital Guillermo Rawson. La pequeña luchaba contra una grave infección que comprometió varios de sus órganos y que, a pesar de los esfuerzos de los profesionales médicos, terminó resultando irreversible. La noticia fue confirmada por su familia a través de las redes sociales, provocando una profunda conmoción en toda la comunidad sanjuanina.
Un cuadro clínico que se agravó con rapidez
El caso de la menor se desencadenó a partir de un cuadro inicial que aparentaba corresponder a una afección estacional común, manifestando sintomatología de fiebre y dolor de garganta. Sin embargo, el cuadro generalizado empeoró de manera abrupta al sumarse complicaciones de vómitos y diarrea. Ante este panorama, fue asistida en primera instancia en el hospital periférico de Pocito y, debido a la complejidad de los síntomas, derivada de urgencia hacia el nosocomio capitalino de referencia.
Durante el período de internación en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Rawson, el equipo médico practicó múltiples estudios diagnósticos con el fin de precisar el foco de la infección. Paralelamente, la niña debió ser sometida a diversas intervenciones quirúrgicas para intentar contener el avance de la patología. El pronóstico clínico se tornó crítico en las últimas jornadas tras registrarse dos paros cardiorrespiratorios sucesivos, situación que debilitó severamente su estado general.
Despedida familiar y una fuerte movilización solidaria
La confirmación del deceso se dio a conocer mediante un comunicado emitido por sus allegados en plataformas digitales, donde destacaron el carácter de la menor frente a la dolencia:
Familiares de Sheila: «Con el dolor en el alma les queremos contar que Sheila ya no está con nosotros. Una pequeña luchadora. Luchó lo más que pudo. Hoy nos dejó en vida, pero siempre estará en nuestros corazones».
La gravedad del cuadro asistencial de Sheila había generado una masiva movilización solidaria en los distintos departamentos de San Juan. Vecinos, familiares y cadenas comunitarias autoconvocadas impulsaron de forma sistemática cadenas de oración multiconfesionales, al tiempo que organizaron colectas y campañas de recaudación de fondos para brindar asistencia económica a los padres de la niña, quienes la acompañaron de forma permanente durante todo el proceso de internación.







