El predio, ubicado en la esquina de Arenales e Independencia, lleva unos 15 años deshabitado y presenta un avanzado estado de deterioro. Los vecinos advierten sobre ingresos nocturnos y temen una tragedia.
A escasos 500 metros de uno de los inmuebles más emblemáticos del folclore y las leyendas urbanas de la Ciudad de San Juan, otra propiedad envuelta en el abandono enciende las alarmas de los habitantes de Capital. Se trata de un imponente complejo ubicado en la intersección de las calles Arenales e Independencia, en pleno corazón de Villa del Carril, el cual permanece completamente deshabitado desde hace aproximadamente una década y media.
El paso del tiempo y la falta de mantenimiento hicieron mella en el lugar. El predio cuenta con una vivienda principal de dos plantas y otras estructuras menores adyacentes, las cuales hoy lucen cubiertas de grafitis, con mampostería dañada y claros signos de desmantelamiento. Según se pudo constatar, las habitaciones del sector superior de la casa principal incluso exhiben las secuelas de un antiguo incendio, lo que agrava las condiciones edilicias del terreno.
De acuerdo con el relato de los propios vecinos de la zona, el complejo perteneció en su momento a una conocida familia del barrio y llegó a albergar, además del uso residencial, una sala de atención sanitaria que prestaba servicios a la comunidad. Sin embargo, tras desatarse un complejo conflicto sucesorio entre los herederos, la propiedad quedó a la deriva. A lo largo de los últimos 15 años existieron diversas ofertas para adquirir y reactivar el codiciado terreno capitalino, pero ninguna de las negociaciones logró prosperar.
El peligro latente y el reclamo vecinal
Más allá del impacto visual y estético en el paisaje urbano, lo que verdaderamente preocupa a quienes residen en las inmediaciones es la seguridad. El avanzado estado de abandono facilitó que el predio se convirtiera en un punto frecuente de intrusión. Los habitantes del barrio aseguran que, al caer la noche, es habitual observar el ingreso de grupos de jóvenes y personas ajenas a la zona.
Ante la fragilidad de las estructuras dañadas por el fuego y el colapso de algunos sectores, el riesgo de que ocurra un derrumbe o una caída fatal es inminente. «Esperemos que nunca ocurra ninguna tragedia», manifestaron con preocupación residentes del lugar a este medio, renovando el pedido ante las autoridades competentes y los propietarios para que se adopten medidas urgentes de cierre perimetral que impidan el acceso definitivo de extraños.
En el radar del mito urbano
La situación de este predio inevitablemente resuena en la comunidad debido a su cercanía geográfica con la mítica «Casa de la Tejedora», ubicada sobre la calle Urquiza. Aquel histórico inmueble, rodeado de relatos paranormales que forman parte de la identidad sanjuanina, fue noticia recientemente debido a que el municipio capitalino intimó a sus dueños a reforzar los cierres perimetrales para evitar, precisamente, el ingreso de curiosos y garantizar la seguridad vecinal.
Hoy, los vecinos de Villa del Carril esperan que la esquina de Arenales e Independencia corra con la misma suerte antes de que el abandono pase de ser una preocupación a una desgracia.







