Con más de 100 mil oradores inscriptos, la Legislatura dio inicio a la primera jornada de debate sobre la modificación de la normativa ambiental. El eje central se divide entre el impulso a la actividad minera y la preservación de las reservas hídricas.
En un clima de alta expectativa política y social, comenzaron ayer las audiencias públicas para discutir el proyecto de reforma de la Ley de Glaciares. La convocatoria, que promete ser una de las más extensas del período legislativo actual, cuenta con una lista de oradores que refleja la profunda división de posturas respecto al uso del suelo y la protección de los recursos naturales en zona de cordillera.
Los puntos de conflicto: El debate gira en torno a la redefinición de los inventarios de glaciares y el área periglacial. Mientras que los sectores vinculados a la producción y la minería sostienen que la ley vigente posee ambigüedades que frenan inversiones estratégicas para la provincia, las organizaciones ambientales y diversos sectores científicos advierten que cualquier flexibilización podría poner en riesgo «las fábricas de agua» de la región en un contexto de sequía histórica.
La primera jornada estuvo marcada por las exposiciones de funcionarios técnicos y representantes de cámaras empresariales. Se espera que en los próximos días hagan uso de la palabra asambleístas, expertos del CONICET y ciudadanos particulares.
Desde la organización destacaron la importancia de este espacio para «escuchar todas las voces» antes de que el proyecto sea tratado en el recinto. Dada la cantidad de inscriptos (mas de 100 mil personas), las audiencias se extenderán durante toda la semana, convirtiéndose en el epicentro de la agenda política sanjuanina.







