En una jornada histórica para el deporte provincial, el programa nacional Tribuna Segura fue implementado por primera vez en un partido de la Liga Sanjuanina de Fútbol. El encuentro entre Desamparados y Trinidad, disputado en la cancha del Víbora, sirvió como escenario para este nuevo sistema de control que busca profesionalizar la seguridad en los estadios locales. La iniciativa, coordinada por la Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público a través de la Policía de San Juan, apunta a erradicar la violencia y garantizar que las familias regresen masivamente a las canchas en un entorno de mayor previsibilidad y orden.
El operativo de seguridad contó con un despliegue de 50 efectivos pertenecientes a las direcciones D3 y D8, junto con el apoyo estratégico de unidades especializadas como el GAM, Infantería y el grupo GERAS, además de personal de distintas comisarías. Este robusto equipo permitió no solo agilizar y ordenar el ingreso de los simpatizantes, sino también realizar un seguimiento exhaustivo durante el desarrollo del partido. La implementación de este sistema es el resultado directo de un convenio firmado con Nación, adaptando un protocolo local que permite identificar de manera inmediata a quienes tienen restricciones de acceso, asegurando que el espectáculo deportivo transcurra sin incidentes.
La jornada contó con la supervisión directa de las máximas autoridades de seguridad y del fútbol sanjuanino. Entre los presentes estuvieron el secretario de Seguridad, Enrique Delgado; el subjefe de Policía, Germán Videla; el director del CISEM, Alejandro Cerimedo; y el vicepresidente de la Liga Sanjuanina de Fútbol, Pedro Campos, acompañados por dirigentes de los clubes involucrados. Este trabajo articulado entre el Estado, la Liga y las instituciones deportivas marca el inicio de una nueva etapa donde el control estricto busca proteger la integridad de los asistentes y devolver el foco exclusivamente al juego.

Para el socio y el hincha que asistió al estadio, la diferencia se percibió en la organización y la rigurosidad de los controles en los accesos. Este cambio de paradigma en la gestión de la seguridad deportiva pretende consolidarse en los próximos encuentros de la liga, entendiendo que la erradicación de los focos de violencia es fundamental para el crecimiento del fútbol regional. Con esta primera experiencia exitosa, San Juan da un paso firme en la aplicación de políticas públicas de seguridad aplicadas al deporte, transformando la experiencia del espectador en un evento mucho más seguro y familiar.







