Tras una primera jornada marcada por intensos cruces y posturas contrapuestas, este jueves se reanuda la audiencia pública en el Congreso para discutir la modificación de la Ley de Glaciares. El proyecto, que forma parte de las reformas impulsadas por el Ejecutivo Nacional, ha generado un clima caliente entre los sectores que defienden la actividad minera y las organizaciones ambientalistas.
El núcleo del debate reside en la definición y el alcance de la protección de las áreas glaciares y periglaciares. Mientras que los sectores productivos y las provincias mineras como San Juan argumentan que es necesaria una mayor precisión técnica para permitir el desarrollo económico sin descuidar el ambiente, los colectivos ecológicos advierten que los cambios propuestos podrían dejar vulnerables a reservas de agua críticas en el contexto de la crisis hídrica actual.
Puntos destacados de la primera jornada:
- Postura Minera: Representantes del sector y funcionarios provinciales enfatizaron la necesidad de seguridad jurídica para atraer inversiones, asegurando que los estándares de control actuales son suficientes para proteger los recursos.
- Resistencia Ambiental: Diversas ONGs y científicos manifestaron su preocupación ante la posibilidad de que se reduzca el inventario de glaciares protegidos, facilitando la actividad extractiva en zonas sensibles.
- Clima Político: La sesión del miércoles estuvo signada por interrupciones y reclamos, reflejando la profunda división que este tema genera en la agenda legislativa argentina.
Para la jornada de este jueves, se prevé la exposición de nuevos especialistas, referentes sociales y técnicos que ampliarán la base del debate antes de que el proyecto avance hacia su tratamiento en comisiones. Se espera que la discusión mantenga la alta temperatura política de ayer, dado que el resultado de esta reforma definirá el futuro de la minería en la región cordillerana para las próximas décadas.







