El Gobierno provincial concretó la cesantía definitiva de un docente que ejercía en establecimientos del departamento Pocito. La medida se adoptó luego de una exhaustiva auditoría que comprobó el uso sistemático de al menos diez certificados de salud truchos para justificar inasistencias.
Irregularidades detectadas y maniobra por WhatsApp
El caso comenzó a destaparse en agosto de 2022, cuando las autoridades directivas de las escuelas General Mariano Acha y Carlos Saavedra Lamas detectaron inconsistencias llamativas en la documentación presentada por el docente.
De acuerdo con la investigación de la Dirección de Control y Reconocimientos Médicos, el educador —identificado en el expediente como P.N.— enviaba habitualmente los papeles fraguados a través de mensajes de WhatsApp. Las pericias constataron que los comprobantes utilizaban formatos apócrifos, cartillas inexistentes y carecían de avales oficiales, sin registrar internaciones ni pedidos reales de juntas médicas durante los años 2021 y 2022.
Sanción firme y antecedentes
Tras el sumario administrativo correspondiente, la medida de desplazamiento fue firmada por la ministra de Educación, Silvia Fuentes. Aunque el docente intentó revocar la decisión mediante recursos administrativos argumentando que la pena era excesiva, los servicios jurídicos del Ejecutivo ratificaron la expulsión al calificar la conducta como una falta de extrema gravedad que vulnera la ética profesional exigida en la docencia.
MEDIDA DISCIPLINARIA: EL GOBIERNO RATIFICÓ QUE EL INCUMPLIMIENTO REITERADO DE FUNCIONES Y LA FALSEDAD DOCUMENTAL CONLLEVAN LA CESANTÍA DEFINITIVA EN EL ESCALAFÓN DOCENTE.







