Ocurrió en una vivienda del departamento Pocito. El agresor golpeó a un menor y encañonó con un arma blanca de cocina a su expareja y a dos niños bajo amenazas de muerte. Tras la intervención de la UFI Flagrancia, el sujeto recibió una condena de dos años de prisión efectiva mediante un juicio abreviado y fue trasladado al Servicio Penitenciario Provincial.


La UFI Flagrancia obtuvo una condena de prisión de cumplimiento efectivo para un hombre que desató un aterrador episodio de violencia intrafamiliar y de género en el departamento Pocito. El sujeto fue hallado penalmente responsable del delito de amenazas agravadas por el uso de arma en un contexto de extrema vulnerabilidad, ya que los ataques fueron perpetrados frente a la presencia de dos niños pequeños y su madre.
De acuerdo con la reconstrucción del expediente penal llevado adelante por la fiscalía, el hecho se desencadenó el pasado 20 de julio en el interior de un domicilio pocitano. El agresor comenzó atacando físicamente a uno de los menores del grupo familiar. Al advertir la agresión, la madre intervino de inmediato para resguardar la integridad del niño. En ese instante, el acusado tomó un cuchillo de cocina y amenazó de muerte a la mujer y a los dos menores presentes, provocando además destrozos en el mobiliario de la vivienda.
Fuga desesperada, llamado al 911 y unificación de condenas en el Penal
Aprovechando un descuido del agresor, la víctima logró salir de la casa junto a los niños y comunicarse de urgencia con la línea de emergencias 911. A los pocos minutos, personal policial arribó al lugar y concretó la aprehensión del individuo. Durante la inspección ocular del inmueble, autorizada por la denunciante, los uniformados lograron secuestrar el cuchillo utilizado para las amenazas y constataron los daños materiales provocados durante el violento altercado.
La investigación estuvo bajo la conducción del fiscal coordinador Francisco Micheltorena, junto a los ayudantes fiscales Lilian Mari y Andrés Cerutti, quienes reunieron como evidencia decisiva el audio del llamado al 911, actas policiales, fotografías y el arma blanca secuestrada. En el marco de un juicio abreviado, el imputado recibió una condena de un año de prisión efectiva por este caso. Sin embargo, al registrar un antecedente condenatorio previo, el tribunal dispuso la unificación de penas, fijando un total de dos años de prisión de cumplimiento efectivo, ordenada para su inmediato traslado al Penal de Chimbas.







