Ocurrió tras el devastador siniestro de octubre de 2025 sobre calle 14, agravado por las ráfagas de Viento Zonda que arrasaron viviendas, animales y cosechas a lo largo de 4 kilómetros. La UFI Genérica no logró sostener la acusación de «incendio doloso» y recalificó la causa a «estrago culposo». La Justicia otorgó una probation a Sergio Trigo, quien financiará la reparación económica en 24 cuotas de $100.000, mientras que el propietario del terreno, Víctor Menéndez, quedó desvinculado.
Un giro procesal en la Justicia sanjuanina definió el desenlace penal de una de las catástrofes ambientales y patrimoniales más graves registradas en Pocito en los últimos años. En el marco de la causa tramitada por la UFI Genérica —integrada por el fiscal Alejandro Mattar y las ayudantes fiscales Roxana Riveros y Andrea Faraudo—, se desestimó la imputación inicial de «incendio doloso» contra el propietario de una finca, Víctor Menéndez, y su empleado, Sergio Trigo, paso que permitió morigerar sustancialmente la escala de responsabilidades.
Tras el análisis de pericias tecnológicas y la localización del teléfono celular de Menéndez, los investigadores corroboraron que el propietario no se encontraba en las inmediaciones de calle 14 al momento de originarse el foco ígneo, confirmando su asistencia a un evento familiar. Por esta razón, el juez de la causa dictó su sobreseimiento definitivo. En tanto, la acusación contra Trigo mutó hacia la figura de «estrago culposo», tipificando que el desastre se produjo por imprudencia o negligencia durante las tareas del terreno y no de forma intencional.
Rastro apocalíptico del Zonda, la huelga de pérdidas y la reparación en 24 cuotas
El trágico episodio ocurrió el sábado 4 de octubre de 2025 en la zona de calle 14, entre Ruta 40 y calle Alfonso XIII, cuando las ráfagas de Viento Zonda propagaron de manera incontrolable una quema que terminó calcinando casi 4 kilómetros de extensión. El fuego destruyó hectáreas de cultivos, corrales con ganado caprino, animales domésticos y dejó a familias de la zona en la calle, requerenciando la intervención incesante de múltiples dotaciones de Bomberos hasta la madrugada del domingo. Incluso, los peritajes satelitales aún exponen la huella negra del siniestro sobre la geografía pocitana.
Ante este cambio de carátula, la Justicia benefició a Sergio Trigo con la suspensión del juicio a prueba (probation) por el plazo de dos años, evitando ir a prisión efectiva. En concepto de reparación por los incalculables daños ocasionados, el imputado deberá afrontar el pago de $2.400.000, los cuales abonará en 24 cuotas mensuales consecutivas de $100.000. Mientras tanto, las familias damnificadas que perdieron sus casas e insumos anticiparon que recurrirán a la vía Fuero Civil para exigir una indemnización que contemple la totalidad de las pérdidas sufridas.
Fuente: Tiempo de San Juan.







