Ariel Vallejo, imputado por presunta asociación ilícita y lavado de dinero, rompió el silencio antes de su indagatoria. Aseguró ser un “chivo expiatorio” en las investigaciones judiciales que salpican a la AFA, defendió la gestión de Claudio «Chiqui» Tapia como «la mejor de la historia», aunque marcó una distancia tajante al hablar de las responsabilidades penales.
El financista Ariel Vallejo, titular de la firma Sur Finanzas y figura central en una causa penal que investiga maniobras de lavado de activos y asociación ilícita ligadas al fútbol argentino, ofreció declaraciones televisivas donde rechazó las acusaciones en su contra y detalló su entramado de relaciones con la cúpula de la AFA.
Durante la entrevista, el empresario defendió con firmeza la figura de Claudio «Chiqui» Tapia, a quien calificó como «el mejor presidente de la historia del fútbol argentino por su visión federal», argumentando que su vínculo comercial nació a partir del sponsoreo inicial a Barracas Central y la posterior expansión hacia la Liga Profesional. Sin embargo, al ser consultado sobre los frentes judiciales que acorralan al titular de la AFA y al tesorero Pablo Toviggino, el financista fue contundente: «No pongo las manos en el fuego ni por Tapia ni por nadie. Yo sólo sé que soy inocente».
Vallejo tildó a su empresa de «chivo expiatorio» dentro de una investigación mediática y judicial, al tiempo que justificó su abultado patrimonio personal —que incluyó autos de alta gama y relojes de lujo en ingresos mensuales que oscilaban entre los 40.000 y 50.000 dólares. Asimismo, remató con una ironía sobre su presente comercial: «Volví a la actividad financiera informal, como vive el 50% del país; en cualquier momento me paro como arbolito en Florida y Lavalle».







