La Corte de Apelación de Milán rechazó de forma definitiva los millonarios pedidos económicos formulados por la empresaria en el marco del divorcio. El delantero celebró la resolución en sus redes sociales y aseguró que la justicia le puso un freno definitivo a los reclamos.
Un nuevo y determinante capítulo se escribió este lunes en el prolongado litigio judicial que enfrentan Wanda Nara y Mauro Icardi. La justicia italiana emitió un fallo clave que desestimó por completo las elevadas pretensiones financieras presentadas por la conductora y modelo en el expediente de divorcio.
Según el documento judicial, Wanda había solicitado una pensión de 250.000 euros mensuales para su persona, 65.000 euros al mes para cada una de sus hijas en común y una pensión compensatoria de 100.000 euros mensuales, sumando una pretensión global cercana a los 480.000 euros cada 30 días. Tras un primer rechazo emitido el pasado 1 de junio, la parte demandante apeló la medida, pero este lunes 27 de julio el tribunal milanés declaró «inadmisible» el recurso, clausurando toda posibilidad de insistir con esos montos.

El propio Icardi eligió sus redes sociales para dar a conocer la resolución desde Milán, celebrando lo que consideró un respaldo categórico a su postura: «La decisión de la justicia italiana fue bien clara: la declararon inadmisible, cerrando así todo tipo de reclamos y pedidos. Qué bueno que la justicia funcione», expresó el futbolista.

Con esta decisión firme de los tribunales europeos respecto al aspecto patrimonial, la causa ingresa en su tramo final para dictar la sentencia definitiva de divorcio, mientras la custodia de las hijas y la residencia familiar continúan bajo la órbita de los litigios entre Argentina e Italia.







