La primera mujer electa por voto popular para la Presidencia de Perú asumió la primera magistratura para el período 2026-2031. En su discurso inaugural ante el Congreso, anunció que las Fuerzas Armadas tomarán el liderazgo del control interno y prometió desarticular las redes económicas del narcotráfico, la extorsión y la extracción ilegal de minerales.
Keiko Fujimori juró este martes como nueva presidenta del Perú para el mandato 2026-2031, marcando un hito histórico al convertirse en la primera mujer en alcanzar la jefatura de Estado a través del voto popular en la nación andina. Durante su primer mensaje a la nación pronunciado ante el Congreso, la mandataria trazó los ejes de su gestión con un fuerte énfasis en la seguridad, la restauración del orden público y el combate contra la corrupción institucional.
Fujimori anunció un cambio drástico en la doctrina de seguridad interior para recuperar el control territorial en las zonas golpeadas por las mafias. «Las FFAA asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control del orden interno, en estrecha coordinación con la Policía Nacional, hasta restablecer plenamente la autoridad del Estado», aseveró la Jefa de Estado. Asimismo, enfatizó que la ofensiva apuntará a desmantelar «desde sus cabecillas y sus estructuras económicas» a las organizaciones responsables de la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal.
El impacto económico de la minería ilegal y el mapa de líderes regionales
El eje prioritario contra la extracción ilegal de minerales responde a una problemática histórica que se ha profundizado en territorio peruano debido al alza en la cotización del oro. Se calcula que esta actividad ilícita genera pérdidas anuales superiores a los USD 3.000 millones, destruyendo ecosistemas clave en la Amazonía (como la región de Madre de Dios) y Puno, e incidiendo en bloqueos a yacimientos formales como la mina de cobre Las Bambas.
La ceremonia de transmisión de mando desarrollada en Lima contó con la presencia de una nutrida comitiva de delegaciones internacionales y diez jefes de Estado de la región y el mundo. Entre las autoridades presentes se destacaron el presidente argentino Javier Milei, el rey Felipe VI de España, así como los mandatarios José Antonio Kast (Chile), Yamandú Orsi (Uruguay), Santiago Peña (Paraguay), Rodrigo Paz (Bolivia) y Daniel Noboa (Ecuador), junto a representantes de Estados Unidos, China, Japón y Corea.







