Un Gran Jurado en Miami comenzó las audiencias reservadas para investigar si la cúpula directiva de la AFA, encabezada por Claudio «Chiqui» Tapia y Pablo Toviggino, participó en maniobras financieras ilegales junto a la empresa TourProdEnter LLC. Buscan determinar el destino de cerca de 300 millones de dólares provenientes de contratos de la Selección.
En un hecho de enorme impacto para el fútbol argentino, un Gran Jurado federal con sede en Miami inició una serie de audiencias reservadas para determinar si altos directivos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y empresarios asociados cometieron delitos financieros en territorio estadounidense.
A través de órdenes de comparecencia (subpoenas), la fiscalía de Florida y el Departamento de Justicia citaron a declarar a testigos clave. La Justicia exige la entrega de todos los registros de comunicaciones mantenidos con las máximas autoridades de la AFA Claudio «Chiqui» Tapia, Pablo Toviggino y Diego Lucero, así como con el productor teatral y empresario Javier Faroni.
El foco de la investigación criminal se centra en la firma TourProdEnter LLC, radicada en Estados Unidos y perteneciente a Faroni y su esposa, Erica Gillette. Según la hipótesis de los investigadores estadounidenses Michael Berger y Patrick Gushue, la firma habría recaudado y administrado de manera opaca unos 300 millones de dólares desde 2021 por la explotación comercial de la Selección argentina (amistosos internacionales y sponsors como Adidas y Warner). Las maniobras bajo sospecha de lavado de dinero y fraude bancario habrían sido canalizadas a través de entidades globales como JP Morgan, Citibank y Bank of America.







