Tras el asesinato de Matías Julián Álvarez Guardia (29) en Resistencia, sus familiares y amigos compartieron desgarradoras pruebas que reflejan el calvario de agresiones, celos e invalidez emocional que sufría por parte de la acusada, Victoria Luz Cantero (25). Denuncian que la víctima callaba por vergüenza y solicitan el peritaje urgente del teléfono celular del joven.

Un estremecedor crimen sacude a la provincia de Chaco. Victoria Luz Cantero (25) permanece alojada en la Comisaría 11ª de Resistencia, imputada por el homicidio agravado por el vínculo de su novio, Matías Julián Álvarez Guardia (29), a quien le asestó una estocada fatal en el tórax tras una discusión en la vivienda del joven.

A la espera de la declaración indagatoria fijada por la fiscal Ana González de Pacce, familiares y el círculo íntimo de la víctima decidieron hacer públicas conversaciones privadas de WhatsApp y fotografías que muestran las brutales lesiones que sufría Matías de forma recurrente. En las capturas filtradas por allegados se aprecian registros donde sus amigos le preguntaban abiertamente «¿Te pegó otra vez?», acompañados de imágenes del joven con hematomas severos en el rostro, piñas en el ojo y arañazos.
Celos, aislamiento y pedido de máxima pena
Leticia, hermana del joven asesinado, reveló la tóxica dinámica que dominaba la relación de dos años y medio: «Mi hermano se crió con la premisa de no tocar a una mujer y por eso nunca se defendió. Ella le pegaba, lo alejaba de sus amigos, le manejaba la cuenta de Instagram e incluso le reventó un ojo de una piña. Cuando se separaban él reaparecía, pero ella volvía pidiendo perdón y él le creía porque estaba enamorado».
Ante el surgimiento de estas pruebas, los seres queridos de Álvarez Guardia exigieron a la Justicia la pronta localización del teléfono celular de la víctima —el cual continuó activo horas después del crimen y luego desapareció— y el peritaje del vehículo en el que fue trasladado de urgencia al Hospital Julio C. Perrando. Asimismo, el entorno reclamó la pena de prisión perpetua para la acusada, bautizada mediáticamente en la provincia como «la Nahir Galarza chaqueña».








