El exdiputado nacional permanece alojado en la Comisaría 13A tras la orden de arresto emitida por el fiscal Julián Pistone. Su pareja, Candela Arizaga, declaró ante la Policía de la Ciudad tras ser asistida en el Hospital Pirovano. La Justicia ordenó el relevamiento de cámaras de seguridad y testimonios.
El arresto del ex legislador y dirigente gremial Juan Facundo Moyano sumó nuevos e importantes ribetes judiciales en las últimas horas. Por disposición del fiscal Julián Pistone, a cargo de la UFLA Norte, Moyano quedó imputado y alojado de forma preventiva en la Comisaría 13A del barrio porteño de Belgrano por los delitos de lesiones y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género.
La víctima, la influencer Candela Magalí Arizaga (23), fue trasladada de urgencia por una ambulancia del SAME al Hospital Pirovano para ser asistida médica y psicológicamente. Allí mismo prestó declaración ante los efectivos de la División Protección Familiar de la Policía de la Ciudad. En el caso tomó intervención el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N° 4, subrogado por la jueza Julia Correa.
A los fines de reconstruir la secuencia de los hechos, la fiscalía dispuso peritajes clave: el análisis minucioso de las cámaras de seguridad del edificio y de la vía pública, la toma de declaraciones testimoniales al personal de seguridad y transeúntes, y pericias médicas. Por su parte, se confirmó que la defensa técnica de Moyano quedó a cargo del abogado Miguel Molina junto a su socio Alfredo Gascón, quienes ya asumieron la representación formal ante la Comisaría 13A a la espera de las próximas decisiones judiciales.








