El arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano, ofreció una conferencia de prensa en la que brindó detalles logísticos tras la confirmación de la visita papal. A través de los cinco decanatos de la provincia, las comunidades eclesiásticas organizan viajes comunitarios hacia la provincia de Córdoba, donde el Pontífice oficiará una misa multitudinaria en los predios de FAdeA y encabezará un encuentro masivo en el Estadio Mario Alberto Kempes.
La confirmación del viaje apostólico del papa León XIV a la Argentina —previsto entre el 8 y el 11 de noviembre en Buenos Aires, Luján y Córdoba— encendió los preparativos en toda la provincia. En conferencia de prensa, el arzobispo de San Juan de Cuyo, monseñor Jorge Lozano, anunció que la Iglesia local ya trabaja de forma activa en la organización de los contingentes que se desplazarán hacia suelo cordobés por ser la sede geográfica más cercana.
Lozano recomendó a todos los fieles sanjuaninos interesados en presenciar la histórica visita que se contacten directamente con la parroquia de su barrio, ya que la logística de micros, horarios y costos se articulará de manera comunitaria a través de los cinco decanatos en los que se estructura la provincia. «Algunas parroquias ya tienen resueltos detalles sobre los viajes. Se comenzaron a organizar sabiendo que venía, aun cuando no había trascendido la fecha oficial», indicó el prelado.
Misa multitudinaria en FAdeA y un encuentro en el Kempes
La provincia de Córdoba concentrará a los peregrinos del centro y oeste argentino. Según precisó la organización eclesiástica, la ceremonia central albergará a más de medio millón de personas en los predios de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), sumado a una convocatoria masiva en el Estadio Mario Alberto Kempes donde se prevé que el Santo Padre evoque la emblemática figura del Santo Cura Brochero.
Por su parte, monseñor Lozano —quien integra la comisión de comunicación de la Conferencia Episcopal Argentina para este hito histórico— remarcó la trascendencia del evento tras 39 años de la última visita de un Papa al país (Juan Pablo II en 1987): «Nos llena de alegría recibir al sucesor de San Pedro. Es una oportunidad muy linda para que la comunidad sanjuanina reciba sus orientaciones con entusiasmo, alentándonos en el crecimiento de la fe y en el compromiso con los sectores que sufren», concluyó.








