Un nuevo ataque canino sembró el terror en una zona residencial cercana al barrio San Miguel. Un niño de apenas 3 años sufrió graves mordeduras en el rostro, el pecho y la cabeza al ser sorprendido por el animal de una vecina. Sus familiares denunciaron que el mismo perro ya había atacado a un primo de la víctima a fines de junio y que la propietaria no tomó medidas.
La tranquilidad de las familias que residen en inmediaciones de San Miguel y calle 5, en el departamento Rawson, se vio interrumpida nuevamente por un violento ataque canino que encendió las alarmas de los vecinos. Un perro cruza con pitbull, de pelaje marrón y manchas, protagonizó su segundo ataque en poco más de un mes, dejando en esta ocasión a un nene de 3 años con múltiples lesiones.
El dramático episodio ocurrió durante la tarde del pasado lunes 3 de agosto, cerca de las 18:30 horas. De acuerdo con la denuncia radicada en la Subcomisaría Ansilta, el niño se encontraba en el fondo de su vivienda cuando intentó dirigirse a la casa de su tía, emplazada en el mismo terreno. Fue allí cuando el animal del terreno colindante atravesó el cierre perimetral de chapas y tela romboidal, y se abalanzó violentamente sobre él.
Heridas, antecedentes y el urgente reclamo de los vecinos
Producto de la embestida, el menor sufrió dolorosas mordeduras en el rostro, la cabeza, el pecho, la espalda y una pierna. Tras recibir curaciones iniciales por parte del personal de una ambulancia que arribó al lugar, sus padres lo trasladaron al Hospital Rawson para una revisión exhaustiva. Allí se le diagnosticaron diversos traumatismos y heridas cortantes, y fue dado de alta con un tratamiento de cefalexina e ibuprofeno.

Lo que agrava la situación es que no se trata de un hecho aislado. La familia confirmó que el pasado 26 de junio, otro menor (primo del niño recientemente atacado) había sido mordido por el mismo animal dentro de su propia propiedad, a más de diez metros del límite divisorio. A pesar de los constantes intentos por dialogar con la dueña del can para exigir medidas de seguridad, los damnificados aseguran no haber obtenido respuestas ni asistencia, por lo que solicitan la intervención urgente de las autoridades antes de lamentar una tragedia mayor.
Fuente: Tiempo de San Juan.







